ESPOSOS. Tetyana y Alan Aldave se casaron hace 12 años, 2 meses y medio después de conocerse en una aplicación de citas. Juntos luchan por Ucrania desde Virginia. | Foto: Ilustración ETL

Tetyana Aldave no pudo contener las lágrimas. Hizo una pausa; respiró profundo y dijo en inglés “nos están atacando, pero no nos van a destruir. Ucrania no va a desaparecer”. Su esposo la abrazó y dirigiéndose a la cámara de El Tiempo Latino dijo en español “ella es fuerte, pero en todos estos días no ha parado de llorar”.

Es esa fortaleza y a la vez sensibilidad que atrajo hace 12 años al peruano Alan Aldave hacia la joven ucraniana, tras su primera cita en un café de Maryland, luego de conocerse en un sitio de internet para encontrar pareja.

Provienen de dos países bastante distintos en idioma y costumbres, separados por millas de distancia, pero con un común: el amor a su familia y nación, dicen ambos.

“No es justo lo que está pasando en Ucrania y yo voy a apoyar a mi esposa no solo porque estoy casado con ella, sino porque esta invasión no tiene razón”, expresó Alan, el lunes 28 de febrero.

BANDERA. Alan Aldave con la bandera blanquirroja, de Perú y amarilla con azul de Ucrania. Foto: Cortesía.

Ucrania —un país de la ex soviética con 41 millones de habitantes— fue invadido por Rusia la madrugada del 24 de febrero, tras semanas de tensión y afirmaciones del Kremlin de no invadir.
Hasta el cierre de esta edición, Ucrania resistía como una batalla entre David y Goliat.

La noticia de la invasión tomó por sorpresa a Tetyana Aldave cuando junto a su esposo, Alan Aldave, se habían subido a un avión desde Washington, DC rumbo a Perú. Este era el tercer viaje al país andino que la ucraniana realizaba para conocer más a la familia de su esposo. 

“En casi todo el vuelo, ella no paró de llorar”, dijo Alan, originario de Lima.

Tetyana no fue la única sorprendida. Pese a que el Servicio de Inteligencia de Estados Unidos había señalado que la invasión era inminente, naciones alrededor y propias instituciones estadounidenses dieron el beneficio de la duda a Vladimir Putin, quien había aseverado no invadir. 

Analistas indicaron que la invasión de Rusia a Ucrania era bastante costosa para un país, debilitado en su economía, pero con una fuerza militar entre tres y cinco veces más grande que la de Ucrania.

Putin ingresó a dos zonas separatistas que desde 2014 se autoproclamaron repúblicas independientes, reconocidas solo por Moscú, más no por la comunidad internacional. Justificó la invasión para “proteger” a los residentes de esas áreas al este de Ucrania, Luhansk y Donetsk, mandando tropas “pacifistas”.

“Eso ha sido un pretexto para invadirnos. Estas zonas no tienen que ver con todo Ucrania. El resto del país no queremos a Putin. Si hubiera sido como él dice, no entraría con toda su fuerza hacia otras ciudades, queriendo tomar nuestra capital”, expresó Tetyana, quien usa el apellido de su esposo y no revela el suyo de soltera, por temor.

Manifestaciones en Washington y el mundo

Desde Lima, Tetyana —quien forma parte de la organización sin fines de lucro United Help Ukraine ayudó a organizar las manifestaciones frente a la Casa Blanca, que se han realizado casi a diario desde la invasión.

“Estamos pidiendo mayor apoyo de los Estados Unidos”, expresó.

Entre viernes, sábado y domingo 27 de febrero centenares de personas pidieron, con carteles en mano, que el gobierno de Biden actúe con más rigurosidad contra el presidente de Rusia, Vladimir Putin.

“Protejan nuestros cielos”, “Saquen del SWIFT a Rusia”, “Sancionen también a Bielorrusia” eran los mensajes que se leían en los carteles que sostenían los manifestantes durante las protestas.

SOLIDARIDAD. El peruano Alan Aldave manifestándose frente a la Casa Blanca por Ucrania. Foto: Cortesía.

Alrededor del mundo millones de personas condenaron a Rusia. Tres días después de la invasión, más de 100 mil personas colmaron las calles de Belgrado y otras ciudades de Europa.

Hasta propios ciudadanos en Rusia se manifestaron en contra de la invasión. El lunes se reportaron más de 6 mil arrestos en Moscú.

Sanciones a Rusia y ayuda internacional 

Al paso de los días, las demandas de los manifestantes se vieron plasmadas parcialmente en las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Europa y Japón, que han actuado como un bloque contra el gobierno de Rusia. 

Algunas de estas sanciones económicas  incluyen la congelación de activos bancarios y personales y el control de las exportaciones.

Pero una de las principales es la exclusión parcial del sistema de bancario internacional SWIFT.

La Casa Blanca, junto con Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido y Canadá han optado por expulsar a ciertos bancos rusos de SWIFT, la red de alta seguridad que conecta a miles de instituciones financieras de todo el mundo.

El SWIFT (Sociedad para las Comunicaciones Interbancarias y Financieras Mundiales) es clave para las transacciones de Rusia, que es el tercer mayor productor de crudo y el mayor proveedor de gas para Europa. 

En cuanto a la ayuda militar, Estados Unidos ha respondido con la aprobación de una ayuda adicional de hasta $350 millones en armamento para Ucrania. Sin embargo, ha sido enfático al señalar que no enviará tropas militares al país.

De hacerlo, se desencadenaría un conflicto de mayor envergadura.

“Entendemos que Estados Unidos no puede enviar tropas terrestres, pero por lo menos que protejan nuestros cielos. Nos están bombardeando con misiles”, dijo Tetyana Aldave.

De hecho, el martes 1 de marzo, Rusia hizo explotar un misil en un edificio federal en una zona residencial de la segunda ciudad más importante de Ucrania, Kharkiv, matando a decenas e hiriendo a más de 100 civiles.

Otros países europeos también están enviando ayuda militar. El lunes 28 de febrero, Por ejemplo, Alemania se comprometió a enviar mil lanzacohetes, 400 lanzagranadas y 500 misiles de aire y de tierra.

Los Países Bajos enviarían 200 misiles, 100 fusiles de precisión y 30 mil unidades de munición.

“Agradecemos la ayuda, pero está llegando tarde. El mundo se está enfrentando a un ‘bully’”, dijo Tetyana Aldave, en referencia a Putin. “Las sanciones deberían haberse implementado antes y ojalá que la ayuda militar también. Los rusos han avanzado mucho”.

Al cierre de esta edición una caravana de camiones militares de cerca de 40 millas se aproximaba a la capital Kyiv. 

El corazón con Ucrania

Tetyana es originaria de Kyiv y precisamente sus hermanos, primos y sobrinos se encuentran en esa ciudad capital y Kharkiv, que fue atacada. “Están escondiéndose en los baños, las tinas”, dijo el martes 1 de marzo.

Ella emigró a Estados Unidos en 1999 y 10 años más tarde lo hicieron sus padres. “Solo mis papás, mi hija y yo estamos en Estados Unidos, todo el resto de mi familia está en Ucrania”, expresó preocupada.

Desde que Rusia se anexó la península de Crimea en 2014 y empezó el conflicto interno con los separatistas rusos, Tetyana se involucró en el activismo. Su esposo Alan ha estado a la par de ella. “Yo he salido con bandera de Ucrania, Perú y Estados Unidos para apoyar al país de mi esposa, que también considero mío”, dijo Alan Aldave.

“Los ucranianos son gente hermosa, muy unida y con unos valores familiares muy parecidos a los nuestros”, afirmó. “Lo único que nos diferencia es que nosotros,  los peruanos, somos más fiesteros”, añadió Aldave, quien el día que conversó con El Tiempo Latino vía Zoom, vestía con la camiseta de fútbol amarilla-azul, de la Selección de Fútbol de Ucrania.

BODA. Alan y Tetyana Aldave el 2 de marzo de 2010, en Washington, DC. | Foto: Cortesía.

“Yo amo a mi esposa y a su familia. Y los apoyaré en su causa en todo tiempo”, expresó.

Por su parte, Tetyana se ha adaptado a la cultura peruana. “Me encanta sus comidas”, dijo al señalar que es una experta preparando Chupe de Camarones, una sopa típica de Perú.

La pareja acaba de cumplir 12 años de casados el 2 de marzo. Tras verse en un Starbucks de Chavy Chase, un sábado por la noche de diciembre quedaron flechados. Dos meses y medio después se casaron. Alan adoptó a la hija de Tetyana como suya, Gloria, quien ahora tiene 21 años. “El único padre que mi niña conoció es Alan”, comentó Tetyana, mientras que Alan sonrió. “Ella es mi princesa”, agregó.

Desde su estadía en Perú y prontos a regresar, el matrimonio, residente en Virginia, insta a los latinos a solidarizarse con Ucrania y contribuir con alguna donación a United Help Ukraine en https://unitedhelpukraine.org/.