El estadounidense de origen cubano Enrique Tarrío, líder del grupo de extrema derecha Proud Boys | Foto EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH

Aunque el expresidente del grupo de extrema derecha Proud Boys, Enrique Tarrio, no estaba en Washington el 6 de enero de 2021, fue detenido el 8 de marzo por conspirar con otros miembros del grupo para interrumpir la certificación de los votos electorales en el Congreso. En su caso hay un documento particular: nueve páginas de un plan para ocupar edificios gubernamentales, como las oficinas de la Cámara y el Senado.

Personas familiarizadas con el documento, titulado “1776 Returns”, señalaron a The New York Times que apuntaba a edificios gubernamentales de alto perfil en Washington y el cronograma que se establecía era parecido a los hechos que se desarrollaron en el Capitolio cuando simpatizantes de Trump, muchos de ellos después de asistir a un mitin que encabezó el expresidente, irrumpieron en el edificio donde se desarrollaba una sesión conjunta del Congreso para contar los votos y certificar el resultado de las elecciones presidenciales de 2020.

Según los fiscales, el texto llegó a manos de Tarrio el 30 de diciembre, cuando en ese entonces, el presidente Trump estaba involucrado en varios planes en su intento de mantenerse en el poder. Se desconoce quién escribió el documento y la forma en la que llegó al expresidente de Proud Boys.

Detalles de “1776 Returns”. El documento está dividido en cinco partes: Infiltración, Ejecución, Distracción, Ocupación y Sentada.

El texto señala que al menos 50 personas deberían ingresar a los edificios gubernamentales e incluso aconseja a los manifestantes que luzcan “desprevenidos”, según las personas familiarizadas con el asunto.

Después de que las multitudes en los edificios estén “llenas y listas para funcionar”, los “principales y segundos” deben entrar y abrir las puertas para que otros entren, “causando problemas” para distraer a los guardias de seguridad de ser necesario.

En caso de que no logren ingresar a los edificios, el documento recomienda activar las alarmas de incendio de tiendas, hoteles y museos cercanos para distraer aún más a los guardias o a la policía. El texto también hace alusión a preparativos previos al 6 de enero, como estar atentos a los cierres viales cerca de los edificios en cuestión.

Aunque está señalado que será para “uso interno”, el texto tiene una sección llamada “Plan Patriota”, que parece haber estado destinado a la distribución pública e indicaba que las multitudes de personas se reunieran en los edificios a la 1:00 pm y media hora después, esperarían una señal para poder irrumpir en los edificios.

El caso de Enrique Tarrio. El líder de los Proud Boys fue detenido el 8 de marzo en su ciudad natal, Miami, acusado de conspiración para obstruir un procedimiento oficial, así como de dos cargos adicionales por agresión, resistencia o impedimento a ciertos oficiales y destrucción de propiedad del gobierno, de acuerdo con el Departamento de Justicia.   

La acusación señala que Tarrio y otros, todos miembros del “ministerio de autodefensa” —un capítulo de Proud Boys creado en diciembre— conspiraron para obstruir, influir e impedir un procedimiento oficial: la certificación de los votos electorales el 6 de enero de 2021.

Tarrio no está acusado de participar presencialmente en el asalto al Capitolio, que dejó 5 muertos y más de 140 oficiales heridos. Pero sí señala que lideró la planificación del suceso y permaneció en contacto con otros miembros de Proud Boys durante la insurrección.

De hecho, Tarrio no se encontraba en Washington a la fecha, ya que fue arrestado el 4 de enero por destruir una pancarta del movimiento Black Lives Matter y fue puesto en libertad el 5 de enero, pero como condición, debía permanecer fuera de Washington.

Los fiscales no han acusado al Tarrio de usar el documento para guiar las acciones de los Proud Boys, quienes jugaron un papel central en el ataque al Capitolio. Los cargos en su contra tampoco ofrecen evidencia de que compartió el documento con sus cinco coacusados.

Sin embargo, parece ser la primera vez que los fiscales federales buscan usar evidencia de un plan escrito específico para asaltar y ocupar edificios gubernamentales en su amplia investigación sobre el ataque y lo que condujo a él. También dan indicios para explicar por qué Tarrio fue acusado de conspiración.

Los cargos contra Tarrio representaron la segunda vez en la que un líder de un grupo de extrema derecha fue acusado por tener un papel en el asalto del Capitolio. En enero, Steven Rodhes, fundador y líder de Oath Keepers, fue acusado de conspiración sediciosa.

Con información de The New York Times