CONSECUENCIAS. Se prevé que la economía rusa caiga entre 8% y 11% en 2022, según el economista Daniel Lacalle. | Foto: Composición ETL.

Las sanciones de Estados Unidos y sus aliados aplicadas a Rusia han sido constantes, inmediatas y entre las más duras que se hayan aplicado a un país. Pero las medidas tienen repercusión en todo el mundo, principalmente en Europa occidental. Los precios de los combustibles, por ejemplo, han aumentado drásticamente desde que comenzó la invasión a Ucrania, hace tres semanas.

La administración de Joe Biden ha golpeado la economía de Rusia con sanciones sobre sus bancos, las exportaciones provenientes de ese país y la exclusión del sistema financiero internacional. Pero afronta la presión de hacer más para ayudar a Ucrania.

El miércoles 16 de marzo Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania, reafirmó su pedido de más sanciones a Rusia ante el Congreso de Estados Unidos. Exhortó a la administración a tomar acciones hasta que cese el ataque ruso.

Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis SV, destacó entre las medidas más importantes está la imposibilidad del Banco Central de la Federación Rusa de acceder a sus propias reservas. Las sanciones le bloquearon más de la mitad de las reservas en dólares, euros, yenes o libras.

Se prevé que la economía rusa caiga entre 8% y 11% en 2022 con una inflación de 20%, de acuerdo con las estimaciones más recientes señaladas por Lacalle a El Tiempo Latino.

Las sanciones repercutirán en Europa, que tendrá un menor crecimiento y precios más elevados con un riesgo de estanflación. Para nuestro país el impacto será menor, pero con consecuencias sobre la inflación. “Para Estados Unidos el impacto es relevante pero moderado”, aseguró Lacalle.

Las sanciones a Rusia son las más duras que se han aplicado, coincidió el experto en relaciones y seguridad internacional César Sabas. Pero él duda de que puedan disuadir a Vladimir Putin, a largo plazo, de atacar a Ucrania.

Sabas comentó que “Rusia es un país con enormes recursos que puede reinventar su economía” a un modelo más autosuficiente, aunque con una menor calidad de vida para sus habitantes.

El experto ve una afectación al comercio mundial, pues Rusia es uno de los principales productores de materias primas como petróleo, níquel, oro, gas y trigo, pero no para todos los países por igual.

En el ámbito geográfico, Rusia puede cerrar su espacio aéreo para vuelos internacionales y también el tránsito comercial, lo cual encarecerá los costos de transporte. Un vuelo de Londres a Tokio, por ejemplo, tardaría hasta tres horas más al tener que evitar el territorio.

Aunque también hay países beneficiados, como China e India, que compran materias primas a un precio menor y hacen que sus economías crezcan, destacó Sabas.

Una a una, estas son las sanciones

Dos días antes de la invasión, el 22 de febrero, Putin reconoció la independencia de dos territorios ucranianos, Donetsk y Lugansk, y recibió las primeras sanciones de Estados Unidos en el contexto del actual conflicto.

Joe Biden sancionó a dos entidades financieras, el banco público de desarrollo Vnesheconombank (VEB) y su banco militar (Promsvyazbank); y también a la deuda soberana rusa para que no pueda negociarla en el mercado estadounidense ni europeo.

DECISIONES. Las primeras sanciones llegaron cuando Putin reconoció la independencia de Donetsk y Lugansk, territorios de Ucrania. | Foto: Efe.

El 23 de febrero, Biden informó el restablecimiento de las sanciones contra la entidad y los funcionarios corporativos asociados al gasoducto Nord Stream 2, que atraviesa el mar Báltico para transportar gas desde la costa rusa cerca de San Petersburgo hasta Lubmin (Alemania).

El día de la invasión, el jueves 24 de febrero, se aplicó otra ronda de sanciones que incluyen restricciones de exportación y el congelamiento de millones de dólares en activos rusos.

Sberbank, la institución financiera más grande de Rusia, quedó aislada del sistema financiero estadounidense. También se aplicaron sanciones de “bloqueo total” a cuatro bancos rusos adicionales: VTB, Bank Otkritie, Sovcombank OJSC, Novikombank y 34 subsidiarias. Quedaron congelados sus activos en EEUU.

Se impusieron nuevas restricciones de deuda a 13 empresas y entidades estatales rusas, que juntas poseen casi $1,4 billones en activos; y se establecieron controles de exportación sobre tecnologías críticas para el sector de defensa ruso y la economía en general, incluidos semiconductores, telecomunicaciones, láseres, sensores, entre otros.

Además, siete élites rusas y sus familiares, que ocupan “algunas de las posiciones más altas de poder” también quedaron sancionados.

El viernes 25 de febrero Estados Unidos se unió a la Unión Europea (UE) y al Reino Unido al imponer sus propias sanciones directas en contra del presidente Vladimir Putin; y su ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.

Luego, el 26 de febrero, Estados Unidos y la UE acordaron expulsar a Rusia del sistema SWIFT (Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales). Es decir, lo excluyeron del sistema bancario global.

“La prohibición de la utilización del sistema SWIFT ahoga al sistema financiero ruso y desde luego se está notando”, comentó Lacalle al respecto. En la práctica, hay ciudadanos rusos y empresas que no pueden acceder a transferencias internacionales.

Durante cinco días consecutivos hubo sanciones a Rusia. Después, el 3 de marzo, el Departamento del Tesoro de EEUU anunció nuevas medidas en contra de oligarcas rusos, sus familiares y sus compañías. 

El 30% de la riqueza de Rusia es manejada por multimillonarios y sus fortunas suelen estar escondidas en cuentas en el extranjero, de acuerdo con un documento revelado en 2017 por la Oficina Nacional de Investigación Económica.

“Estas personas (sancionadas) y sus familiares serán aislados del sistema financiero de EEUU, sus activos serán congelados y sus propiedades no podrán ser utilizadas”, indicó el Departamento del Tesoro en un comunicado.

Entre los sancionados estuvo el magnate Alisher Usmanov, una de las personas más ricas de Rusia; el portavoz de Putin, Dmitry Peskov; y el empresario Yevgeniy Prigozhin, buscado por el FBI por interferir en las elecciones de 2016.

También se restringió la visa de 19 oligarcas rusos y 47 de sus familiares y asociados cercanos. Las sanciones sobre el petróleo ruso, que hasta el momento Biden había evitado tomar, llegaron el 8 de marzo.

El presidente de EEUU prohibió la importación de petróleo, gas natural licuado y carbón ruso. Se trató de una de las acciones de mayor alcance para castigar a Rusia y con consecuencias en el ámbito global, pues el precio del crudo había comenzado a subir desde el inicio de la invasión, creando enormes costos para las empresas y los consumidores.

Europa, más dependiente de la energía rusa que Estados Unidos, anunció el mismo día un plan para reducir las importaciones de gas de Rusia en dos tercios este año. Si lo logra reducirá drásticamente los lazos energéticos con Moscú, pero no los romperá por completo, de acuerdo con un reporte de The Washington Post.

De acuerdo con Brookings Institution, desde el comienzo de la guerra, Estados Unidos ha sancionado a más de 200 personas y entidades rusas.

Los problemas de precios, ¿son culpa de Rusia?

El conflicto en Ucrania ha hecho subir los precios del petróleo y con ello de sus productos derivados, entre ellos la gasolina. Abastecer un auto de combustible en Estados Unidos, con una inflación interanual de 7,9%, se ha hecho más caro.

Biden reconoció que su prohibición de importar petróleo y gas natural de Rusia podría elevar más los precios de la energía, que ya habían subido considerablemente desde que asumió la presidencia.

El líder demócrata dijo que la inflación era principalmente resultado de la invasión a Ucrania: así calificó el más reciente informe de ese índice económico. Incluso comentó que era “el aumento de precios de Putin”.

PRECIOS. Abastecer un auto de combustible en Estados Unidos se ha hecho más caro. | Foto: Efe.

Pero hay expertos que plantean otra narrativa. El exsecretario del Tesoro Lawrence Summers y el exfuncionario de Obama Steven Rattner afirmaron que el plan de alivio del COVID de $1,9 billones aprobado en el Congreso ha provocado un aumento de los precios en todos los ámbitos.

“Los demócratas quieren culpar a Rusia del aumento de los precios. Pero la verdad es que sus políticas fuera de contacto son la razón por la que estamos aquí en primer lugar”, denunció Kevin McCarthy, líder de la minoría republicana de la Cámara de Representantes, el pasado 8 de marzo.

Por separado hay otro debate sobre la producción de petróleo en EEUU y cómo han incidido las políticas de Biden.

“Simplemente no es cierto que mi administración o mis políticas estén frenando la producción de energía doméstica. Eso simplemente no es cierto”, aseguró el presidente al anunciar las restricciones al petróleo ruso.

Para Daniel Lacalle las sanciones al petróleo ruso inciden en el precio del crudo, lo cual tiene repercusiones en el valor de la gasolina en EEUU; aunque en menor medida en comparación con Europa, donde los aumentos han sido más rápidos.

Daniel Lacalle aseguró que la prohibición de usar el sistema SWIFT golpeó a Rusia. | Foto: Cortesía.

El economista explicó que Rusia tiene un rol clave en la producción de petróleo. “Es muy importante para el mundo aunque no lo sea para EEUU”, dijo Lacalle.

Por cada $10 que aumenta el precio del petróleo crudo se añaden 24 centavos al costo de cada galón de gasolina; y eso se refleja rápidamente en las estaciones de servicio, según un análisis de The Washington Post.

El precio promedio de un galón de gasolina se ubicó al inicio de esta semana en $4,32, subió por undécima semana consecutiva según el servicio de GasBuddy.

El promedio nacional ha aumentado 83,6 centavos desde hace un mes y $1,47 por galón más que hace un año, de acuerdo con un comunicado de la compañía.

Lo que sigue… ¿Más sanciones?

La Unión Europea también es presionada para tomar más medidas en contra de Rusia, mediante nuevas sanciones, al mismo tiempo que se incrementa el apoyo militar a Ucrania.

“Las sanciones introducen unos enormes impactos para Rusia; pero la medida que más impacto tendría sería que los países importadores decidan dejar de usar petróleo o gas ruso, principalmente en Europa”, señaló Lacalle.

Las importaciones no se pueden cortar de golpe porque son contratos a largo plazo. Lo que pueden hacer en Europa es no renovarlos y buscar alternativas de suministro.

Mientras tanto, en Estados Unidos un grupo bipartidista de senadores impulsa una legislación que exige al Departamento del Tesoro ofrecer recompensas en efectivo por información que conduzca a la incautación de activos en poder de oligarcas rusos sancionados.

El proyecto de ley facultaría a Biden para permitir a las autoridades federales confiscar y luego liquidar las propiedades de los oligarcas rusos u otras élites financieras vinculadas al gobierno de Putin.

La legislación, impulsada por los senadores Sheldon Whitehouse (D), Richard Blumenthal (D), Lindsey O. Graham (R) y Roger Wicker (R), también permitiría que el dinero recaudado por la venta de esos activos se entregue al gobierno ucraniano, a fin de ayudar en la reconstrucción de ese país o financiar su ejército.

Por otra parte, el miércoles Zelensky reiteró su solicitud de una zona de exclusión en Ucrania, para contrarrestar los ataques de Rusia, durante un discurso virtual emitido al Congreso de EEUU.

“Ucrania está agradecida con Estados Unidos por su abrumador apoyo”, dijo Zelensky en su discurso. Pero pidió más acción.

La administración Biden se resiste a establecer una zona de exclusión aérea en Ucrania, una medida que tiene poco apoyo bipartidista en el Congreso. Además, se teme que de aplicarse escalará el conflicto en Ucrania al ámbito global.

Amenaza nuclear

El efecto de las sanciones va a tardar y no serán suficientemente fuertes para que paren la guerra en Ucrania, sostuvo César Sabas.

El analista consideró que únicamente se puede detener a Rusia con medidas militares, con lo cual se estaría hablando de una tercera guerra mundial.

Sabas destacó que “Rusia es un país con enormes recursos que puede reinventar su economía” a un modelo más autosuficiente. | Foto: Cortesía.

Si se establece una zona de exclusión aérea en Ucrania, para impedir que nadie vuele, habría que derribar aviones rusos; pero también destruir los sistemas de misiles antiaéreos y los sistemas de lanzamiento de misiles de Putin, por lo que Rusia va a responder.

“Los rusos se han encargado de recordarnos que la tercera guerra mundial será nuclear. Por lo tanto, no hay una medida que pueda detenerlos en la guerra en Ucrania”, dijo Sabas.

Pero aclaró que la mejor acción es intentar llegar a un acuerdo de seguridad, por medio del cual se busque que las dos partes salgan medianamente beneficiadas.

El escenario de un conflicto nuclear incluso fue mencionado por el secretario general de la ONU, António Guterres, quien reconoció que es una posibilidad después de que Putin elevó los niveles de alerta de las fuerzas nucleares el mes pasado.

Días después del ataque inicial de Rusia, Putin dijo que había puesto a sus fuerzas nucleares en alerta en respuesta a lo que llamó “declaraciones agresivas” de Occidente y su creciente paquete de sanciones económicas.

Lo que se viene

En una entrevista con El Tiempo Latino, el doctor Michele Testoni, internacionalista y  secretario de la Transatlantic Studies Association, comentó que el objetivo de Putin parece ser controlar toda Ucrania, derrocar a Zelensky e instalar un gobierno prorruso.

Es decir, que Ucrania sea una nueva Bielorrusia. Pero Testoni advirtió que hay factores a tener en cuenta en la guerra. El primero es que Putin pueda extender el conflicto a otros países como, por ejemplo, los Bálticos y Moldavia. 

Y el segundo es que en ocasiones las guerras terminan de la manera diferente a la que se había planeado. Las cosas pueden desarrollarse de forma incontrolada: otros actores entran en juego, los individuos y las sociedades pueden responder de forma inesperada; la eficiencia del propio sistema bélico se reduce, y los acontecimientos cambian de rumbo.