LÍDERES. Gabriel Albornoz, presidente del Concejo de Montgomery y la concejal Nancy Navarro lanzaron la iniciativa Por Nuestra Salud y Bienestar. | Ilustración ETL.

En junio de 2020 la pandemia del COVID estaba haciendo estragos entre los latinos del condado de Montgomery, en Maryland. Un informe sobre el estado de las infecciones fue un golpe duro para los 200 mil hispanos que representan el 20% de la población del condado. 

“Nuestra gente estaba siendo impactada de manera increíble. Se estaba muriendo”, dijo el presidente del Concejo, Gabriel Albornoz.

“El informe era muy desalentador. Teníamos que hacer algo”, expresó la concejal Nancy Navarro.

El 73% de los nuevos casos de COVID correspondían a latinos. Ese porcentaje era drásticamente más alto que para otros grupos demográficos, incluidos los residentes blancos no hispanos, que representaron el 13% de los casos nuevos, pero configuran el 43% de la población del condado, más del doble que los residentes hispanos. En ese entonces no había indicios de vacunación en Maryland.

Los concejales Albornoz y Navarro —los dos únicos hispanos en el cuerpo legislativo— recuerdan el día que se enteraron del informe.

Albornoz estaba hablando con la activista Grace Rivera-Oven. “Me estaba contando sobre la muerte de un padre que había dejado cinco niños”, dijo. “Ella empezó a llorar y yo también”, expresó.

PRUEBAS. Miembros de la Clínica Proyecto Salud realizan pruebas de COVID-19. | Foto: Clínica Proyecto Salud

“Me quedé sin palabras. Esto era una crisis”, comentó Navarro. Inmediatamente después le escribió por texto a Albornoz. “No puede ser esto. Tenemos que hacer algo”. Un año después, esta realidad dio un giro de 180 grados. Los hispanos estaban mejor posicionados respecto al virus: la tasa de vacunación entre la población latina era un 9,2% más alta que la tasa de los residentes blancos no hispanos, alcanzando el 74,2% de vacunación entre esta población.

“Fue un gran logro. Era como si hubiera ocurrido un milagro, porque aquí se hizo lo que no se había hecho en ningún sitio”, dijo.

Formación de coalición Por Nuestra Salud y Bienestar

Inmediatamente después que los concejales Albornoz y Navarro se enteraron de los números nefastos pidieron reunirse con el Ejecutivo y llamaron a una coalición de organizaciones para trabajar en conjunto. “Teníamos que actuar, porque de esto dependían las vidas de muchos. Así que les pedimos a estas organizaciones que nos presentaran un plan de acción y nosotros íbamos a poner los recursos”.

En una semana surgió Por Nuestra Salud y Bienestar, una asociación público-privada patrocinada por las Oficinas del Ejecutivo del Condado, Marc Elrich y los concejales Nancy Navarro y Gabriel Albornoz junto con siete organizaciones comunitarias: Mary's Center, Proyecto Salud Clinic, Care for Your Health, Mansfield Kaseman Health Clinic, CASA, UpCounty Hub e Identity, Inc.

Reflexiones

En Maryland, la iniciativa estableció un modelo de servicios integrales para abordar no solo la atención de salud sino también las necesidades humanas de los latinos durante el COVID. Iniciaron con un fondo de $3 millones y en marzo se esperaba una inversión de $10 millones.

“Ésta es una iniciativa única que debería servir de modelo para otras comunidades”, dijo Navarro.

Hubo un compromiso genuino y de entrega por los demás. “En ningún momento se desfalleció. Nuestras promotoras de salud trabajaron en el frío y la lluvia, exponiéndose a los contagios”, dijo Sonia Mora, quien lideró el proyecto y es la actual asistente administrativo de la Oficina del Ejecutivo. 

“La gente llegaba para que le hicieran las pruebas, pero no habían comido”, comentó Rivera-Oven, fundadora de Upcounty Hub, que empezó a distribuir alimentos. Hoy un promedio de 1 mil 100 familias reciben bolsas de comida cada semana.

Hace unos días las organizaciones y miembros del gobierno se reunieron vía Zoom con El Tiempo Latino para hablar sobre los logros del programa. Algunos de ellos se resumen en:

  • Cerrar la brecha racial y étnica de vacunación hasta superarla. La comunidad latina continúa vacunándose a un ritmo más rápido que la población blanca del condado.
  • Asistir con una serie de servicios a los residentes latinos más vulnerables como indocumentados, que estuvieron desempleados o subempleados debido a la pandemia.
  • También a los que sufrían emergencias de salud y crisis de salud mental, mujeres embarazadas que no recibían atención prenatal, familias que perdieron a un miembro y otras personas que enfrentaron desalojo, desconexión de servicios públicos, y emergencia alimentaria.

Además de los concejales Albornoz y Navarro; Mora y Rivera-Oven participaron en la reunión, la doctora Paola Fernán-Zegarra del Latino Health Initiative; Mariana Serrani, gerente de proyecto de Por Nuestra Salud y Bienestar; la doctora Anna María Izquierdo, de Care for Your Health; el doctor César Palacios, de la Clínica Proyecto Salud; Diego Uriburu, de Identity Inc. y Agnes Sáenz, de la Clínica Mansfield Kaseman. 

Además, Leidi García, de la organización CASA, que lideró la línea de ayuda; 

Rolando Delgado y Marvin Ruiz, de la clínica Mary’s Center y Norma Martínez, de Health Pro.

Línea de ayuda, promotores y Abuelina

Uno de los servicios clave fue la línea de ayuda de información, que aún sigue vigente en el 301-270-8432 y la educación  a través de los Promotores de Salud y Embajadores de Juventud y Seguridad.

El condado invirtió en campañas de comunicación en televisión, radio, sitio web y redes sociales. 

La Estrella de la campaña fue Abuelina, una abuela que pretendía reflejar el “corazón de la gente”, como dijo Mynellies Negrón, directora de marketing de Communication Shop, una empresa de relaciones públicas que diseñó el personaje.

Abuelina motivaba a los hispanos a vacunarse. A medida que avanzaba la pandemia, se incorporaron nuevos personajes, como el compañero de Abuelina, Don Carlos. Posteriormente, se añadieron Valentina de 12 años y Alex de 16, para llegar a un público más joven.