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Los hábitos de compra de las personas han cambiado debido a la inflación más alta que se ha registrado en los últimos 40 años en Estados Unidos.

Según una encuesta en línea realizada por The Harris Poll en nombre de Alpha Foods, se estima que al menos el 90% de los estadounidenses están preocupados por los precios de los alimentos.

  • Se les preguntó a más de 2.000 adultos estadounidenses sobre su preocupaciones sobre la inflación y sus hábitos de compras en dos oleadas, del 18 al 23 de marzo y luego del 6 al 8 de mayo.

Los resultados. En el momento en el que se hizo la encuesta, el costo de los alimentos superó a los precios de la gasolina como la principal preocupación inflacionaria de las personas.

  • “Inicialmente, la mayor preocupación se centró en los precios de la gasolina, seguida de los comestibles y otras formas de gasto discrecional”, afirmó la directora general de The Harris Poll, Abbey Lunney. Pero advirtió que "en las últimas semanas, los comestibles se han convertido en la principal preocupación de los estadounidenses”.

Esto se debe a que tanto el precio de los alimentos como de la energía, han crecido desproporcionalmente.

  • El informe del Índice de Precios al Consumidor de abril reflejó que los costos de los alimentos aumentaron 9,4% en el año.
  • Por su parte, los costos de la energía, incluidos los productos básicos energéticos, todos los tipos de gasolina, aumentaron 30,3% con respecto al año anterior.

Los hábitos han cambiado. La idea es gastar menos, y para ello, muchas personas en el país están cambiando tanto lo que compran como la forma en que lo adquieren.

  • El precio de la carne es para más de la mitad de los encuestados, la razón por la que sintieron curiosidad de probar opciones de alimentos y productos lácteos de origen vegetal.
  • Otro grupo también manifestó que está cambiando sus hábitos de compra para hacer menos viajes o están renunciando a sus marcas favoritas.
  • “Estamos viendo que los estadounidenses se vuelven creativos”, comentó Lunney.

Ahorro dinero, desgasto la salud. Stormy Johnson, de 45 años, trabaja como especialista en apoyo estudiantil en las escuelas del condado de Preston en Kingwood, Virginia Occidental, y vive sola con sus dos hijos de 15 y 14 años, comenta que ha hecho cambios en su lista de compras para asegurarse de poder alimentar a su familia.

  • “Las cosas que solíamos comer ya no las estamos comiendo”, dijo Johnson. “Estamos comiendo más espagueti y ese tipo de cosas porque es barato, pero no es saludable para ti”.
  • Su familia solía comer mucho pollo, pero esa opción se ha vuelto tan inaccesible para su economía, que prefiere sustituirlo por una hamburguesa, que es menos costosa y mucho más grasosa.

Fuente principal: CNBC