San Antonio
IGLESIA. Lamentó la tragedia/Arquidiócesis de San Antonio
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La ciudad de San Antonio, en el estado de Texas, fue noticia este martes al conocerse la muerte de 53 inmigrantes, cuyos cuerpos fueron hallados dentro de un camión abandonado.

El hecho generó todo tipo de reacciones, con el lamento como principal sentimiento por la magnitud de la tragedia. Sobre el tema, Ricardo Sánchez-Silva, editor senior de El Tiempo Latino, habló en exclusiva con Gustavo García-Siller, arzobispo de la arquidiócesis de San Antonio.

El presbítero compartió la postura del grupo religioso y dijo que el sentimiento colectivo es de "indignación y dolor".

"Esto sigue sucediendo y esta última fue tremenda por el número y la manera, así como las familias afectadas tanto de los países de origen como acá en Estados Unidos. El sufrimiento se multiplica (...) Los inmigrantes fueron abandonados a morir", agregó.

García-Siller denunció que este tipo de hechos, en los que los inmigrantes se aventuran a llegar a territorio estadounidense por cualquier vía, llevan a la trata humana. “De acuerdo con estudios, en donde más se da es en la Carretera 10 (desde California hasta Florida). Pasa por San Antonio y esta es una ciudad grande que ofrece más servicios cerca de la frontera con México", dijo.

"Un elemento de la situación de los  inmigrantes en Estados Unidos es que son invisibles. No es que uno no vea hispanos en la frontera, pero los que vienen en una situación como esta pasan y viven en el anonimato. Hacen lo que les piden, trabajan en lo que les pidan, pero son anónimos", siguió.

Mexicanos encabezan el número de muertos

Según datos del cónsul mexicano en Estados Unidos citados por el arzobispo, del total de 53 víctimas mortales, 27 eran mexicanos. "Pude ver en San Antonio manifestaciones claras de dolor, compasión, relación con la situación tan terrible de estos 53 hermanos y hermanas que fallecieron. A nivel estatal no experimenté ni vi signos de esta atención”, cuestionó. 

García-Siller indicó que la noche del jueves se celebró una misa en la que tuvo contacto con familiares de los fallecidos en el camión abandonado. En la celebración participaron diferentes líderes de fe y activistas que trabaja en inmigración. “Fue una experiencia profunda y emotiva", manifestó.

Contó sobre el caso de una mujer que fue a San Antonio a recoger a su hija (quien cruzó la frontera). Una vez ahí se enteró del hecho y que ella era una de las víctimas mortales del incidente.

Cortesía Arquidiócesis de San Antonio

En busca de respuestas políticas

La tragedia de San Antonio revivió el debate sobre las leyes migratorias y cómo la necesidad de personas en busca de protección derivan en hechos como el del 28 de junio.

El arzobispo lamentó que "se utilice a los inmigrantes y todo el conjunto de la realidad migratoria para bienes, fines personales o fines de campaña porque esto ha sido repetitivo en los últimos 40 años".

Asimismo, criticó al gobernador de Texas, Greg Abbott, a quien consideró desinteresado por el hecho. "No dudo que las personas en su corazón tengan otros sentimientos, pero a nivel público no ha habido ese tipo de atenciones", dijo.

El religioso lamentó que las figuras del ámbito político "no han decidido entrarle de bien a bien a una reforma migratoria y eso habla de la fragilidad de nuestros líderes". Esto ha sido, a su juicio, el caso contrario de otros profesionales: "El servicio en los hospitales y oficiales ha sido muy bueno, eso es algo que hay que agradecer".

Lee el reportaje completo aquí.

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