Selección femenina de Estados Unidos
FÚTBOL. Se firmó en el medio del campo/Mario Amaya
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Por Mario Amaya | Desde su inauguración en el 2018, el Audi Field no había tenido la oportunidad de ser sede de un partido de la selección femenina de los Estados Unidos. La última vez que el grupo estuvo en Washington DC fue el 7 de marzo de 2017, cuando perdieron 3-0 contra Francia en un partido de la She Believes Cup, encuentro que se disputó en el antiguo Estadio RFK. 

Después de una espera de cinco años, la selección de Estados Unidos regresó el martes por la noche en frente de 18 mil 869 aficionados que se dieron cita en el Audi Field para ver a las vigentes campeonas del mundo en un partido de preparación para el próximo Mundial Femenil que se va disputar en Australia y Nueva Zelanda. 

“El apoyo de la afición fue absolutamente increíble”, dijo el entrenador Vlatko Andonovski. “Simplemente me da escalofríos cuando se ponen frente a un estadio lleno. Apoyar gritando y animando a nuestro equipo es muy gratificante. Es muy lindo ser parte de esto”.

El Audi Field fue escenario del acuerdo/Mario Amaya

Firma de nuevo acuerdo colectivo 

Tras el juego, representantes de la selecciones femenil y varonil, junto a miembros del Congreso de Estados Unidos, se dieron cita en el medio de la cancha del Audi Field para firmar el nuevo acuerdo laboral que marca el fin de un proceso largo y que se selló con una firma celebratoria y discursos apasionados. 

“Tantas personas han trabajado tan duro para hacer de este día una realidad”, explicó Cindy Parlow Cone, presidenta de la Federación de Fútbol de los Estados Unidos “Y estoy muy orgullosa de todos los involucrados en el lugar donde aterrizamos, después de dos décadas de luchar por la igualdad salarial, me apoyo en todos los hombros de las personas que me precedieron para finalmente darme cuenta de este momento en el que muchos dijeron que no se podía hacer o algunos incluso dijeron que no se debería hacer”.

En la ceremonia de la firma del nuevo acuerdo se encontraron exjugadoras de la selección estadounidense que marcaron época como Kristine Lilly, Julie Foudy y Briana Scurry, tres ganadoras del Mundial Femenino. También se sumaron parte de las figuras de la camada actual, como Alex Morgan, Crystal Dunn, Lynn Williams y Kelley O’Hara, entre otras.

Entre el grupo estuvieron presentes las cabezas de las uniones de la MLS, la NFL, el MLB y la NWSL, al igual que el secretario de Trabajo, Marty Walsh, y las senadoras Shelley Moore Capito y Maria Cantwell.

La Federación de Fútbol de Estados Unidos llegó a un acuerdo con la selección femenina en colaboración con la selección varonil el pasado mes de mayo. En este se aprobó que ambas selecciones van a recibir una igualdad de salarios con términos económicos idénticos, incluyendo el reparto de ingresos comerciales y el premio monetario de la Copa del Mundo. 

“Al contrario de lo que pueda parecer, no nos encanta estar en estas peleas”, dijo la delantera Megan Rapinoe. “Preferimos concentrarnos en lo que necesitamos, que es ganar y ganar Copas del Mundo y seguir siendo el mejor equipo que podamos. Eso no depende de nosotros. Si todos los demás quieren detener esto, sería genial”.

Para Rapinoe y sus compañeras el camino para llegar a un acuerdo fue largo. Todo el proceso comenzó en marzo de 2016, cuando las jugadoras presentaron una queja ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo, alegando desigualdad de salario y trato. En 2019 la selección lanzó una demanda federal contra la Federación en vísperas de su participación en el Mundial Femenil de ese año que se disputó en Francia. Torneo que después que ganaria Estados Unidos ese verano. 

El momento más crítico en ese proceso se sufrió en 2020, previo a un partido de la She Believes Cup contra Japón en Texas, cuando las jugadoras saltaron a la cancha para calentar con sus camisetas al revés. Finalmente, la federación y la selección femenil resolvieron una demanda colectiva por $24 millones el pasado mes de febrero. 

Al finalizar la firma del nuevo acuerdo el público gritó “Equal Pay!” (igualdad de salarios, en inglés). El nuevo acuerdo entre ambas selecciones durará hasta 2028.

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