DOCUMENTOS.Ni Trump ni Biden son los primeros presidentes que han lidiado con el tema de documentos clasificados. Foto: Pexels
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En agosto de 2022, el FBI registró la residencia de Mar-a-lago del expresidente Donald Trump. En el proceso se consiguieron 11 sets de registros presidenciales con varios niveles de confidencialidad.

Cinco meses después, en noviembre de 2022, una serie de documentos fueron hallados mientras los abogados del presidente Joe Biden limpiaban su antiguo despacho en el Centro Penn Biden para la Diplomacia y el Compromiso Global, una oficina que usó desde mediados de 2017, a finales de su vicepresidencia hasta principios de 2020

Días más tarde, otro grupo de documentos habían sido encontrados en un espacio de almacenamiento en el garaje de Biden, en su residencia de Wilmington, Delaware.

A finales de enero, el abogado del exvicepresidente Mike Pence informó que documentos con marcas clasificadas fueron descubiertos en la casa de Indiana del funcionario.

Biden y Trump han llenado los titulares y ambos están siendo investigados por fiscales especiales designados por el Departamento de Justicia. 

Pence, al igual que el presidente, y a diferencia de Trump, notificó a los Archivos Nacionales del hallazgo inmediatamente.  

Para William J. Leonard, quien se desempeñó como Director de la Oficina de Supervisión de Seguridad de la Información en los Archivos Nacionales de 2002 a 2008, durante la era Bush/Cheney, el problema es bastante común para quienes trabajan en la rama ejecutiva del gobierno. 

Lo que es menos común, dice Leonard a Time , es que quienes hayan encontrado los documentos clasificados se resistan a devolverlos.

Ni Biden ni Trump son los primeros  

Leonard explica que no es inusual en el poder ejecutivo del gobierno federal que documentos clasificados y no clasificados se traspapelen. 

  • “En la prensa de los negocios cotidianos, cuando hay enormes cantidades de papel que fluyen a través de cualquier oficina, no solo la oficina del presidente o el vicepresidente, sino cualquier oficina del gobierno federal, no es inusual que los clasificados y los no clasificados se mezclen inadvertidamente”, dijo el exfuncionario. 
  • Ni Trump ni Biden son los primeros presidentes que han lidiado con el tema de documentos clasificados. 
  • AP reseñó que el presidente Jimmy Carter, quien estuvo en el cargo entre 1977 a 1981, encontró materiales clasificados en su casa en Plains, Georgia, en al menos una ocasión y los devolvió a los Archivos Nacionales. La persona que dio la información no especificó cuándo se dieron los hallazgos. 

Sobre cómo se manejan los documentos clasificados

El exfuncionario de los Archivos Nacionales, la agencia federal independiente encargada de la preservación de la documentación gubernamental e histórica, explicó que, normalmente, estos documentos están guardados en una caja de seguridad. Se sacan mientras se usan y luego, al salir del recinto, se vuelven a guardar. 

  • Pero hay otras ocasiones en las que se asegura el área donde se está trabajando, como una Instalación de Información Compartimentada Confidencial (SCIF, por sus siglas en inglés). 
  • “Es un espacio de oficina seguro construido según estándares específicos con un sistema de alarma. Las puertas tendrán cerraduras certificadas. Si trabajas en una instalación como esa, los materiales clasificados se pueden dejar en el escritorio. Simplemente enciendes la alarma y cierras la puerta detrás de ti”, explicó Leonard. 

El exfuncionario indicó que, con este tipo de sistemas y dinámicas, es casi inevitable que se traspapele documentos y se termine cometiendo alguna violación de seguridad.

La diferencia sobre la reacción a los hallazgos 

Según los abogados de Biden, cuando encontraron los documentos clasificados en su oficina en noviembre de 2022, se contactó inmediatamente a los Archivos Nacionales y la agencia tomó posesión de estos al día siguiente. 

  • Incluso después de que el equipo de Trump dijera que cumplió con la citación, resultó que todavía no había entregado todo, lo que provocó la búsqueda de Mar-a-Lago por parte del FBI, a lo que Trump en gran medida no dio su consentimiento.

Exasesores de Trump le dijeron al New York Times que, en un momento, el expresidente se resistió a los llamados para devolver documentos, insistiendo en que eran “míos”, reseña Time. 

“Es Inusual. Por lo general, los únicos que se resisten a devolver información clasificada son los que tienen motivos nefastos asociados con ella”, dijo Leonard, en relación a qué tan raro es negarse o retrasarse en la devolución de archivos clasificados. 

¿Quién más?

Fox News se acercó a la oficina del expresidente Barack Obama para ver si planeaba buscar alguno en su poder. “No tenemos nada para ustedes en este momento”, dijo su portavoz al medio.

Mientras tanto, la oficina de George W. Bush dijo que entregó todos sus asuntos secretos cuando dejó la Casa Blanca.

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