La Universidad Estatal de Arizona (ASU por sus siglas en inglés) emprendió esta semana el Migrant Student Summer Academy, donde jóvenes hijos de trabajadores agrícolas inmigrantes reciben formación académica.
Para conocer más detalles del programa, El Tiempo Latino entrevistó a Gilberto López, director del campamento, quien comentó que la formación está enfocada en las ciencias, las matemáticas, tecnologías e ingeniería para darle la High School a este grupo que históricamente ha estado al margen de la educación y no tienen los mismos índices de acceso de otros grupos de culminar.
“Los programas como estos les brinda ese apoyo. Les abre un poco los ojos para tengan una idea de que el mundo es más amplio de lo que conocen y del desarrollo que han tenido en su comunidad”, agregó.
Por ello, durante una semana los jóvenes visitan la ASU, recorren su campus y estudian en sus laboratorios con el fin de incentivar un sentido de pertenencia y merecimiento en un camino lleno de oportunidades, “donde el índice de latinos es muy poco”.
¿Qué tipo de actividades hacen en el Migrant Student Summer Academy y cuáles son las actividades prácticas?
La ASU es una de las universidades más grandes del mundo, hay casi 200.000 alumnos en total, en el campus donde está el programa hay alrededor de 60.000 estudiantes.
"Entonces tenemos laboratorios de todo: de ciencias y de matemáticas. Los profesores que están haciendo investigación abren su laboratorio, nos invitan y nos dejan ir a participar".
López detalló que hacen estudios de biología, cuentan con un jardín botánico, donde los estudiantes aprenden qué función tiene la naturaleza en la ciencia y en el medio ambiente. A su vez, tienen un laboratorio de astronomía.
"Hacemos estudios de biología. La primera actividad es de los mosquitos, su vida, la importancia de los mosquitos en la sociedad que vivimos que es en un desierto, determinar por qué hay tanto mosquito en un desierto, qué función tienen los moscos. Hay un laboratorio de abejas para aprender. Tenemos un laboratorio de astronomía para aprender qué hay más allá de la Tierra", explicó.




Junto al profesor, El Tiempo Latino también entrevistó a dos estudiantes de la Universidad Estatal de Arizona, María Flores, estudiante de criminología y Rafael Martínez Olivera, estudiante de psicología, quienes son voluntarios del Migrant Student Summer Academy.
¿Cuál es su participación en el programa y qué razón los llevó a involucrarse en este?
María Flores: la razón por la cual soy parte de este programa es porque yo vengo de la misma parte de la que vienen estos estudiantes. Crecí en un pueblito que es agrícola y casi toda mi familia trabaja en la agricultura. Entonces, todos estos estudiantes como está diciendo el doctor López vienen de estas mismas partes en las cuales sus papás son agrícolas. Aunque yo no lo hice cuando estaba en la High School, decidí tomar parte de ese programa para poder ayudar y ser una mentora para esos estudiantes y motivarlos para que sigan adelante con su educación.
Rafael Martínez: siento que lo que más me convenció de venir a ayudar al programa fue que durante la High School pasé por lo mismo. Somos inmigrantes de ciudad de México y hemos estado migrando constantemente dentro y fuera del país hasta que llegamos a Estados Unidos y, aunque tenía la meta de estudiar en una universidad, al llegar a este país y trabajar en el campo con un pago mínimo siempre tuve la duda si podía cubrir mis gastos estudiantiles.
"Tras estudiar online por el COVID fue donde mi interés se despertó y tuvimos pláticas sobre los programas para personas como nosotros que te pueden ayudar a pagar la universidad y fue lo que me despertó el interés a venir para empezar aquí y luego este durante mi primer año fue que me enteré que el programa del cual había sido parte años atrás todavía seguía vigente y me preguntaron si quiero ser mentor y yo acepté porque quiero retribuir la ayuda que me han dado".


¿Cuántos estudiantes participan este año y hay planes para crecer el programa?
"Este es el cuarto año que hacemos el programa, Rafael era de los primeros, en el primer año eran unos 30 o 40, luego subió a 50 y 60 y ahora tenemos a casi 80 estudiantes que van a venir tres semanas y queremos crecer lo más hacerlo más grande", afirmó López director del programa Migrant Student Summer Academy.
"Tenemos un invitado especial este año a la ceremonia de clausura, el astronauta José Hernández de una película que recién acaba de salir y él vendrá a hablar con ellos".
¿Cuál es la conversión de los estudiantes, de esos 80 cuántos podrán ir a la universidad?
Gilberto López destacó que el programa es una colaboración con el Departamento de Educación del estado de Arizona y la universidad de Arizona.
"No nos enfocamos en cuántos estudiantes vienen, sino lo más importantes es qué resultados se dan con este programa y lo que estamos midiendo es que el programa incremente el interés en las ciencias, matemáticas e ingeniería y las chispas de querer ir a la universidad. Eso es para nosotros lo más importante".
