Algunos lo llaman May Day. Otros celebran el Día Internacional del Trabajador. Pero el pasado primero de mayo, manifestantes se unieron a una larga tradición, marchando en ciudades de todo Estados Unidos e incluso en la capital del país.
Miles de personas marcharon por Washington DC el pasado viernes, formando parte de protestas nacionales que unieron a organizaciones laborales, migratorias y de derechos civiles. Algunos, como We Are CASA, enfatizaron que la defensa de los derechos de los inmigrantes es más urgente que nunca.
“Este año en especial, es muy importante levantar las voces de nuestros trabajadores inmigrantes”, dijo George Escobar, el director ejecutivo de We Are CASA.
Escobar lidera la organización en su defensa de los derechos de los inmigrantes de Pennsylvania, Georgia, Maryland y Virginia. Juntos con Free DC, el National Education Association, y varias otras organizaciones locales y nacionales, We Are CASA ayudó a movilizar a miles de personas para exigir justicia para trabajadores y comunidades inmigrantes.
Desde Franklin Park, en pleno downtown de DC, los manifestantes escucharon testimonios de familiares directamente afectados por injusticias migratorias y laborales. Una de ellas fue Jennifer Vásquez Sura, esposa de Kilmar Ábrego García, un hombre de Maryland que ganó atención nacional después de ser detenido por ICE y deportado a El Salvador el año pasado.
“Mi esposo Kilmar fue secuestrado y desaparecido”, dijo Vásquez Sura en su testimonio durante la protesta. “Hoy estoy aquí para decir finalmente que está de vuelta en casa”.
Vásquez Sura estuvo acompañada en el escenario por Mildred Danis-Taylor, esposa de Rodney Taylor, un hombre con doble amputación que fue detenido por autoridades migratorias y fue recientemente liberado tras pasar un año bajo custodia. En su testimonio, Vásquez Sura le pidió al público que “extiendan su corazón y su lucha” hacia las familias que la rodeaban.
“Juntos, somos más fuertes”, dijo Vásquez Sura.

Marchando por May Day
El May Day tiene una larga tradición en EEUU movilizando protestas laborales. También marcando el Día Internacional de los Trabajadores, protestas en May Day han logrado avances desde los derechos de los inmigrantes hasta la jornada laboral de ocho horas.
“Es el día en el cual nos unimos todos a levantar nuestra voz común, y ahorita es en un momento muy clave de nuestra comunidad”, dijo Escobar.
Escobar reconoció que los temores en la comunidad han influido en la participación en protestas durante todo el último año. “Sabemos que es un momento difícil”, dijo, “Pero aquí hay personas que están levantando la voz valientes”.
Isaias Guerrero fue un participante en las protestas, representando el Center for Popular Democracy como Director de Promoción y Movilización. Para él, la protesta fue una poderosa demostración de “lucha” que no terminará después del primero de mayo.
“Vamos a seguir organizándonos para asegurarnos de que las personas que nos representen también nos representen en cuanto a nuestros intereses y las políticas que necesitamos para tener una mejor vida”, dijo Guerrero.
“Creo que pronto veremos la luz en medio de toda la oscuridad, también juntos”, concluyó Vásquez Sura.