La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, vetó ayer el proyecto de ley que habría creado un mercado minorista regulado de marihuana recreativa en el estado, postergando una vez más una reforma que los demócratas de la Asamblea General llevan años intentando aprobar. La decisión prolonga la existencia de un mercado ilegal que, según legisladores, ya opera a plena vista en todo Virginia.
Qué decía la ley vetada
La legislación, aprobada por la Asamblea General en marzo con votos casi exclusivamente demócratas, preveía el inicio de ventas al público el 1 de enero de 2027. Cualquier residente mayor de 21 años podría haber comprado hasta 2,5 onzas de cannabis en una de las 350 tiendas autorizadas bajo la supervisión de la Virginia Cannabis Control Authority. Las tiendas no podían ubicarse a menos de 1.000 pies de hospitales, escuelas ni guarderías.
En cuanto a impuestos, la ley fijaba una tasa estatal del 6%, a la que los municipios podían añadir entre un 1% y un 3,5% adicional. Sumando el impuesto general a las ventas de Virginia, el total podría haber llegado a entre el 12,3% y el 16,5% según el lugar de compra.
Por qué Spanberger dijo no
Spanberger no rechazó la idea de legalizar las ventas, sino la forma en que la ley estaba diseñada. En su declaración, argumentó que el texto aprobado no contaba con "el plazo, la estructura ni los recursos para implementarse con éxito".
"Es fundamental que incorporemos las lecciones aprendidas por otros estados y nos aseguremos de que nuestro marco regulador esté completamente preparado para ejercer una supervisión sólida desde el primer día."
Abigail Spanberger, gobernadora de Virginia, en declaración oficial del 19 de mayo
En abril, la gobernadora había propuesto sus propias enmiendas: retrasar el inicio de ventas a julio de 2027, reducir el número de tiendas permitidas de 350 a 200, aumentar las penalizaciones por consumo en público y convertir en delito grave el transporte de más de 50 libras de cannabis al estado. La Asamblea rechazó esos cambios y devolvió el texto original a su escritorio, lo que hizo inevitable el veto.
La respuesta de los legisladores
Los patrocinadores del proyecto, la senadora Lashrecse Aird (demócrata del condado de Henrico) y el delegado Paul Krizek (demócrata de Fairfax), respondieron con dureza.
"El veto de la gobernadora ignora la realidad de que el cannabis ya se vende todos los días en todo Virginia. La única pregunta es si finalmente garantizaremos que esas ventas ocurran dentro de un mercado legal y regulado."
Lashrecse Aird, senadora estatal de Virginia por el condado de Henrico, y Paul Krizek, delegado estatal por Fairfax, en comunicado conjunto del 19 de mayo
Aird calificó el veto de "profundamente decepcionante, no para mí como patrocinadora del proyecto, sino para mi comunidad, para los propietarios de pequeños negocios y para quienes pensaban que bajo una gobernadora demócrata la pregunta no sería si se legalizaría, sino cuándo".
Un historial de vetos que se repite
Virginia fue en 2021 el primer estado del sur del país en legalizar la posesión de marihuana, pero los demócratas decidieron esperar un año para trabajar en el mercado minorista. Luego perdieron el control de la Cámara de Delegados y la gobernación, y el entonces gobernador Glenn Youngkin vetó iniciativas similares en años anteriores. Ahora, con los demócratas en el poder completo del estado, el veto llega desde dentro del propio partido.
Este veto se suma a otras decisiones recientes de Spanberger que han generado tensiones con su partido: a principios de mayo también vetó proyectos que habrían dado a los empleados públicos de Virginia el derecho a negociar colectivamente sus condiciones de trabajo y salarios.
Qué sigue para Virginia
La Asamblea General podría retomar el tema en su sesión de 2027, pero cualquier ley que se apruebe entonces difícilmente entraría en vigor antes de ese mismo año. Mientras tanto, poseer hasta una onza de cannabis y cultivar hasta cuatro plantas en casa seguirá siendo legal en Virginia, pero comprar en una tienda autorizada no será una opción en el corto plazo.
Para quienes habían visto en el mercado regulado una oportunidad de negocio o simplemente querían acceso legal a un producto ya permitido en posesión, la espera continúa. La gobernadora dijo estar "comprometida a trabajar con la Asamblea General, las partes interesadas y las fuerzas del orden para hacerlo bien".