Tres de cada 10 estadounidenses admite haber robado alguna vez en una tienda, 7 puntos porcentuales más que en 2024. Una encuesta de LendingTree a 2.000 adultos realizada en junio reveló que el 90% de quienes robaron en el último año lo hizo presionado por la inflación y el encarecimiento de productos básicos.
El dato llega en un momento en que la inflación, aunque bajó a 3,5% en junio, sigue pesando sobre las familias tras meses de alzas en energía y alimentos. Una encuesta reciente de Gallup encontró que el 31% de los estadounidenses identifica el costo de vida como su mayor problema financiero.
Comida, ropa e higiene: lo que más se roba
El rubro más sustraído es comida y bebidas no alcohólicas, reportado por el 30% de quienes admitieron robar. Le siguen ropa, accesorios y joyería (25%) y productos de higiene personal (20%). Los supermercados son el blanco principal: el 39% de los encuestados los señaló como el lugar donde roba, seguidos de tiendas de descuento (28%) y tiendas departamentales (25%).
Entre los padres con hijos menores de 18 años, las tasas de robo de juguetes, electrónicos y útiles escolares son más altas que las del público general. Los adultos de la Generación Z roban más ropa (32%) que comida (28%), una diferencia que no se observa en otros grupos de edad.
Walmart fue identificado como la tienda más fácil para robar por el 47% de los encuestados, seguido de Family Dollar (21%), Amazon Fresh (14%) y Kroger (11%).
Jóvenes y hombres lideran las cifras
El 39% de los adultos de la Generación Z y el 38% de los millennials admitió haber robado al menos una vez, frente al 24% de la Generación X y el 18% de los baby boomers. Los hombres reportaron tasas más altas que las mujeres: 36% contra 23%.
De quienes admitieron haber robado, el 37% lo hizo en el último año, un salto significativo frente al 23% de la encuesta anterior. Y más de la mitad (52%) aseguró que nunca fue descubierta.
La inflación como motor
La presión económica domina las motivaciones. Entre quienes robaron recientemente, el 28% citó dificultades financieras directas, el 19% dijo que los artículos se habían vuelto inasequibles, y el 17% lo hizo para llegar a fin de mes. Otro 17% buscaba simplemente ahorrar dinero.
"Estos hallazgos son preocupantes porque sugieren que muchas personas no roban por emoción o reventa, sino porque se sienten presionadas por problemas básicos de accesibilidad económica", dijo Matt Schulz, analista de LendingTree, dijo en un comunicado publicado esta semana
La tendencia coincide con un año en que la inflación se aceleró por el alza de precios del petróleo y la gasolina derivados del conflicto con Irán. Los alimentos también registraron incrementos moderados pero sostenidos.
Consecuencias del robo
Entre quienes fueron atrapados, el castigo más común fue recibir una advertencia (38%), seguido de arresto (27%). Otros fueron multados o vetados de la tienda donde robaron.
"Robar puede parecer una solución inmediata a un problema de flujo de caja, pero ser atrapado puede crear uno mucho mayor: multas, honorarios legales y consecuencias a largo plazo que dificultan conseguir empleo o rentar un apartamento", dijo Matt Schulz, analista de LendingTree, en el mismo comunicado
La encuesta también reveló que el 18% de los estadounidenses dice que la tecnología antirrobo actual no los disuade. A pesar de ello, el 61% de la población cree que debería haber castigos más estrictos para el hurto en tiendas.