ICE pagó $1.500 millones por dos centros de detención de CoreCivic en California, la compra más reciente de una estrategia para ampliar la capacidad de detención migratoria mientras evita la supervisión de autoridades estatales y locales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) cerró la compra el 2 de julio, según un registro presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores. CoreCivic seguirá operando ambas instalaciones bajo contrato.
¿Cuánto pagó el gobierno por cada instalación?
El centro de Otay Mesa, en el condado de San Diego, con capacidad para 1.994 personas, costó $739,2 millones. El de California City, en el condado de Kern, con 2.560 camas, costó $732,6 millones.
CoreCivic obtendría ganancias netas de aproximadamente $1.100 millones con la venta, según estimaciones de CalMatters. El contrato de operación en California City vence en agosto de 2027, mientras que el de Otay Mesa se extiende hasta diciembre de 2029, con opción de renovarlo cinco años más.
¿Por qué ICE compra en lugar de solo contratar?
Al convertirse en propietario federal de las instalaciones, ICE limita la capacidad de inspección estatal y local sobre las condiciones de detención, según explicó Aaron Reichlin-Melnick, del American Immigration Council, a la revista TIME.
Una exfuncionaria sénior de ICE, Claire Trickler-McNulty, advirtió que la falta de inspecciones independientes también reduce el interés de las agencias en cumplir con los estándares de las instalaciones.
GEO Group, otra empresa de detención privada con 19 centros en el país, también recibió contacto de ICE sobre posibles compras adicionales.
¿Cuál es la capacidad actual de detención?
ICE cuenta con aproximadamente 70.000 camas en agosto de 2026, por debajo de la meta original de 100.000 que la agencia buscaba alcanzar para fines de 2025.
En junio, los arrestos de ICE llegaron a 39.000 personas, la cifra mensual más alta registrada hasta ahora.
Dos intentos anteriores de expandir la capacidad fracasaron: un plan de campamentos de tiendas se canceló en 2025 tras la muerte de tres detenidos en Fort Bliss, Texas, y la compra de 11 almacenes comerciales por $1.000 millones en enero enfrentó ocho demandas ambientales que obligarán a revender siete de esas propiedades.
Qué sigue para la expansión de ICE
La agencia avanza ahora con un tercer plan: la construcción de 14 instalaciones nuevas en distintos puntos del país, entre ellos las Islas Vírgenes de EE.UU. y la base de Guantánamo, en Cuba.
Defensores de inmigrantes esperan que la vigilancia sobre las condiciones de estos nuevos centros se convierta en el próximo punto de disputa legal, similar a lo ocurrido con los centros comprados en California.