El gobierno de Estados Unidos abrió una revisión sobre cómo empresas chinas de inteligencia artificial acceden a chips de Nvidia desde el extranjero, después de que el modelo Kimi K3, de la startup china Moonshot AI, obtuviera puntajes casi tan altos como los sistemas más recientes de Anthropic y OpenAI.
La Oficina de Industria y Seguridad (BIS, por sus siglas en inglés) del Departamento de Comercio investiga dos rutas distintas: el movimiento físico de chips a través de terceros países y el alquiler remoto de capacidad de cómputo ubicada fuera de China, según reportó el 8 de agosto la publicación especializada Communications Today.
¿Qué encontraron sobre Moonshot AI?
Un funcionario de la Casa Blanca acusó a Moonshot AI de adquirir hardware de Nvidia de forma ilegal y de acceder a él de manera remota a través de un socio no identificado en Tailandia, según reportó el sitio The Next Web el 7 de agosto.
Los controles de exportación de chips avanzados de Nvidia a China están vigentes desde 2022. El gobierno de Trump había dicho previamente que la venta de los chips más avanzados de la compañía, los Blackwell, estaba descartada para el mercado chino.
Qué dice Nvidia sobre las restricciones
La compañía advirtió que ha "cedido el segundo mercado comercial más grande del mundo a competidores extranjeros" y que Estados Unidos "no puede darse el lujo de perder también el resto de Asia".
Alibaba y la firma Megaspeed, mencionadas en reportes relacionados sobre el uso de chips de Nvidia en la región, no respondieron a solicitudes de comentario.
Por qué el sudeste asiático se volvió clave
La demanda de cómputo en la nube por parte de empresas chinas impulsó un auge de centros de datos en Malasia y Tailandia, países que ahora están en el centro de la revisión del gobierno estadounidense sobre acceso remoto a chips.
Nvidia ya había cedido el 15% de sus ingresos por ventas de chips a China al gobierno de EE.UU. como parte de un acuerdo para poder seguir exportando a ese mercado.
El desenlace de esta revisión importa más allá de Silicon Valley: Nvidia es una de las acciones más presentes en fondos de pensión y planes 401(k), por lo que cualquier restricción adicional a sus ventas en Asia podría sentirse en los ahorros de millones de trabajadores estadounidenses.
Qué sigue en la disputa por los chips de IA
La revisión del BIS podría derivar en nuevas listas de empresas chinas restringidas o en ajustes a las reglas de acceso remoto, que hasta ahora son legales. Nvidia, mientras tanto, sigue buscando expandir su presencia en Asia: en julio respaldó a OpenAI con $250.000 millones, un movimiento que generó dudas entre inversionistas sobre el gasto en inteligencia artificial.
La compañía también avanza en otros frentes: en junio levantó $20.000 millones en bonos para financiar la fabricación de chips de inteligencia artificial.