Google pagó $10 millones por unos 100 millones de correos electrónicos y 500 millones de mensajes de Microsoft Teams que dejó atrás Spirit Airlines al cerrar operaciones. La oferta ganadora superó por $2,5 millones a la plataforma de entrenamiento de inteligencia artificial Mercor, que había ofrecido $7,5 millones por el mismo lote de datos.
La transacción forma parte de la liquidación de activos de la aerolínea, que suspendió vuelos en mayo de 2026 después de no lograr salir de su segundo proceso de bancarrota bajo el Capítulo 11. Un juez federal debe decidir sobre la venta este miércoles 19 de agosto.
¿Qué compró Google exactamente?
El lote incluye correspondencia corporativa, chats de Teams, materiales de mercadeo, archivos de recursos humanos, documentos de gestión de proyectos, bases financieras, auditorías y presentaciones internas. También hay cerca de 80.000 cuentas de correo de empleados con historial que se remonta a 1986, según Skift.
Google planea usar ese material para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. La empresa dijo que un tercero "desidentificará" el conjunto de datos antes de que lo reciba, para que la información no quede asociada a personas específicas.
¿Por qué se puede vender la correspondencia de una aerolínea quebrada?
En una bancarrota, los correos, chats y documentos internos de una empresa se consideran activos igual que sus aviones o sus oficinas. El administrador de la quiebra los subasta para pagarle a los acreedores, y quien ofrezca más se los lleva.
Spirit excluyó de la venta los perfiles de pasajeros y la información de su programa de viajero frecuente, de acuerdo con Axios.
¿Quién se opone a la venta de estos datos?
La Asociación de Auxiliares de Vuelo (AFA-CWA), que representó a más de 5.500 tripulantes de Spirit, presentó una objeción formal en la corte de bancarrota.
"Esto es indignante. Vamos a presentar una objeción en la corte contra el intento de Google de comprar datos que no deberían estar a la venta", dijo Sara Nelson, presidenta internacional de la Asociación de Auxiliares de Vuelo-CWA, afirmó en un comunicado citado por Forbes
El sindicato argumenta que miles de empleados enviaron correos internos, quejas y comunicaciones personales desde cuentas corporativas sin imaginar que ese material terminaría en manos de una empresa de inteligencia artificial.
¿Qué pasa con tus datos si una empresa donde fuiste cliente cierra?
El caso de Spirit no es aislado. Cuando una empresa entra en bancarrota, la información que recopiló de sus clientes, empleados o usuarios pasa a la lista de activos que se pueden vender al mejor postor, salvo que un contrato o una ley específica lo impida.
Eso incluye a cualquier persona que haya sido cliente de una aerolínea, tienda o banco que cerró. Tus correos de reservación, tus reclamos de servicio o tus datos de cuenta pueden quedar dentro de un paquete de datos corporativos.
Las empresas suelen intentar excluir la información más sensible de pasajeros o clientes, como ocurrió en este caso con los perfiles de viajero frecuente de Spirit. La diferencia con ventas de datos anteriores es el destino: no es otra aerolínea ni una empresa de mercadeo, sino un gigante de inteligencia artificial que busca material de entrenamiento a gran escala.
El juez de bancarrota debe decidir este miércoles 19 de agosto si aprueba la venta. Si la rechaza, Mercor queda como la siguiente opción con su oferta de $7,5 millones.
De aprobarse, el proceso de desidentificación a cargo de un tercero comenzaría antes de que Google reciba el conjunto de datos, y la objeción del sindicato de auxiliares de vuelo seguiría su curso en la misma corte.