El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA despegará el 30 de agosto de 2026, ocho meses antes de lo previsto. La agencia tenía mayo de 2027 como fecha límite y terminó el trabajo antes de tiempo, algo poco común en sus misiones.
El despegue, no antes de las 7:26 a.m. hora del este del domingo, saldrá desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX.
¿Por qué la NASA adelantó el lanzamiento ocho meses?
El equipo fabricó y probó piezas del telescopio al mismo tiempo, en lugar de hacerlo por etapas, y usó ensamblaje modular para integrar las partes más rápido. La agencia también optimizó recursos y aceleró procesos internos para volar antes, un cambio de guion frente a los retrasos que suelen marcar sus misiones.
La NASA completó además un ensayo integral del lanzamiento en Florida antes del despegue, un paso que normalmente añade meses al calendario y que esta vez no frenó la fecha.
¿Qué puede ver Roman que el Hubble no ve?
Roman comparte con el Hubble un espejo principal de 2,4 metros, pero su cámara cubre un campo de visión cien veces más grande y mapea el cielo hasta mil veces más rápido. Lo que al Hubble le tomaría años, Roman lo hace en semanas.
Esa velocidad le permitirá observar entre 100 millones y 1.000 millones de galaxias durante su vida útil, una muestra que ningún telescopio anterior alcanzó.
¿Puede Roman resolver el misterio de la energía oscura?
Uno de los objetivos centrales de la misión es medir cómo la energía oscura y la materia oscura moldearon la expansión del universo, una de las preguntas abiertas más grandes de la física. Ningún telescopio anterior logró observar suficientes galaxias a la vez para responderla con precisión.
Roman rastreará miles de supernovas y medirá cómo la luz de galaxias lejanas se distorsiona al pasar cerca de otras, un efecto que revela cuánta materia invisible hay entre ellas. Con esos datos, los astrónomos esperan saber si la energía oscura empuja el universo siempre con la misma fuerza o si esa fuerza cambia con el tiempo.
¿Qué exoplanetas buscará el telescopio?
Roman también buscará planetas fuera del sistema solar, incluidos algunos con una masa apenas unas veces mayor que la de la Luna, un tamaño que hasta ahora resultó casi imposible de detectar. Los científicos calculan que la misión podría sumar planetas por miles al catálogo actual de exoplanetas confirmados.
¿Qué sigue después del despegue?
Tras el lanzamiento, Roman viajará varias semanas hasta el punto Lagrange 2, a cerca de 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde ya opera el telescopio James Webb. Ahí pasará por una fase de calibración antes de enviar sus primeras imágenes científicas, previstas para los meses siguientes.
La misión lleva el nombre de Nancy Grace Roman, primera astrónoma jefe de la NASA y una de las impulsoras del proyecto que terminó siendo el Hubble. Ella murió en 2018 y no llegó a ver el telescopio que lleva su nombre, aunque pasó buena parte de su carrera defendiendo la idea de un observatorio espacial.
Con este adelanto, la agencia espacial suma una rara buena noticia en un calendario donde los retrasos suelen ser la norma. Si el lanzamiento del 30 de agosto se cumple como está previsto, Roman entrará en operación mucho antes de lo que la propia NASA se atrevió a prometer hace apenas un año.