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Nieve cubre el Atacama, el desierto más seco del planeta

Una tormenta histórica cubrió de nieve el desierto de Atacama, el más árido del planeta, y obligó a suspender por días las observaciones del radiotelescopio ALMA en pleno agosto de 2026.

Paisaje desértico cordillerano cubierto de nieve
Nieve sobre terreno desértico de montaña. Foto: Unsplash

El desierto de Atacama, el lugar más árido del planeta, amaneció cubierto de nieve dos veces en agosto de 2026. La nieve y vientos de hasta 90 km/h obligaron a suspender las observaciones del radiotelescopio ALMA los días 12 y 18 de agosto.

En la meseta de Chajnantor, a 5.000 metros de altura, la nieve alcanzó hasta 25 centímetros por día en los sectores cordilleranos. La acumulación total se acercó a 1 metro durante todo el episodio.

La temperatura llegó a -7,91°C el 12 de agosto. Bajó hasta -12°C, con sensación térmica de -28°C, durante la segunda tormenta del 18 de agosto.

El fenómeno no se limitó a la cordillera. En la ciudad costera de Taltal cayeron cerca de 40 milímetros de lluvia en tres días, unas 10 veces el promedio anual de esa localidad.

Las inundaciones y deslizamientos que siguieron dañaron cientos de viviendas en el norte chileno.

¿Por qué nevó en el desierto donde casi nunca llueve?

René Garreaud, científico atmosférico de la Universidad de Chile, explicó que una baja desprendida de la corriente en chorro se separó de una vaguada excepcionalmente extensa. Esa vaguada cruzaba buena parte del hemisferio sur.

Esa baja, combinada con humedad costera abundante, generó precipitación en un área normalmente seca. Garreaud también vinculó el episodio con El Niño.

Su fortalecimiento debilitó el anticiclón subtropical del Pacífico, la barrera que mantiene al Atacama libre de lluvia. Sin ese anticiclón, sistemas de tormenta avanzaron hasta zonas que rara vez ven agua.

La región ya había registrado nevadas puntuales en 2011 y 2025. Pero la magnitud del evento de agosto de 2026 no tuvo precedente reciente: imágenes satelitales de la NASA compararon la meseta antes y después de la tormenta.

Cómo el radiotelescopio ALMA entró en "modo de supervivencia"

ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), la red de 66 antenas que opera a casi 5.000 metros de altura, activó un protocolo de emergencia para proteger sus equipos.

Las antenas se reorientaron hacia el viento para reducir el riesgo de daño por ráfagas y por la acumulación de nieve sobre las estructuras.

"No hay registro de nevadas en el campamento base desde hace más de una década. En ALMA no nieva todos los días", ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) señaló en un comunicado

Otros observatorios astronómicos de la región costera cercana a Antofagasta también detuvieron sus operaciones mientras duró el mal tiempo.

¿Qué pasa ahora con los observatorios del Atacama?

Una vez que pasó cada tormenta, equipos de mantenimiento revisaron visualmente cada antena antes de reanudar las observaciones científicas.

Ese proceso de limpieza e inspección se activa de forma inmediata tras cada episodio de nieve registrado en la meseta.

Garreaud advirtió que mientras El Niño se mantenga activo, el anticiclón subtropical seguirá debilitado. No se descartan nuevas tormentas invernales sobre el desierto más árido del mundo.

Los científicos seguirán monitoreando la zona con imágenes satelitales para medir el impacto de estos eventos, cada vez menos raros en el Atacama.

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