Estudiantes adultos del DMV iniciaron un nuevo año escolar en Carlos Rosario esta semana, buscando en sus maestros y consejeros una guía hacia sus metas académicas y profesionales. Pero lo que distingue a este lugar es que muchos de esos educadores y empleados estuvieron en esos mismos pupitres antes de convertirse en mentores.
Una de esas ex-alumnas, Elizabeth Fernández, hoy sirve como especialista del programa de GED de la escuela. Ella afirma que los futuros estudiantes se acercan a graduadas como ella porque "saben que los entendemos".
"Los estudiantes que vienen a la escuela ya vienen con un objetivo claro, ya saben qué quieren. Nosotros como escuela nos adaptamos a sus metas", dijo Fernandez. "Estamos aqui, los apoyamos, les demostramos que son capaces de hacer más de lo que creen”.
Respaldados por un legado de 50 años al servicio de las comunidades inmigrantes del DMV, miembros de la Escuela Carlos Rosario confirman que la representación es su mejor herramienta de retención estudiantil. Su misión de apoyar a los adultos se sostiene, precisamente, en los propios graduados que ahora lideran sus salones.
Lo que te aporta la educación en Carlos Rosario
Carlos Rosario ofrece clases flexibles por la tarde y la noche para adultos con diversas metas educativas y profesionales.
Además de certificaciones educativas como el GED, el colegio también ofrece cursos de desarrollo profesional, incluyendo:
- Educación Bilingüe
- Cuidado de Salud
- Hospitalidad y Artes Culinarias
- Formación Personal
Muchos alumnos balancean el trabajo, la familia y otras obligaciones, pero la escuela sigue ayudando a los inmigrantes adultos a hacer realidad sus sueños. Para Donald Ndebeka, director de comunicaciones de Carlos Rosario, esa capacidad de empatizar con los estudiantes es precisamente uno de los grandes beneficios de contar con tantos exalumnos en la institución.
"Son adultos, no es fácil. Tienen dos o tres trabajos al día, vienen aquí a estudiar y a veces resulta muy duro", dijo Ndebka. "Pero porque [el personal] ya pasó por ahí, experimentaron todos esos desafíos, y entonces son las personas ideales para ayudar a nuestros estudiantes".
50 años, ahora más importantes que nunca
El equipo entrevistado reconoció las dificultades que el clima político actual ha generado tanto para ellos como para sus estudiantes. Para Olianka Wingate, directora de Servicios Estudiantiles, la meta nunca es borrar por completo esas barreras, sino brindar servicios que puedan "aliviarlas".
"Es imposible que vayamos a quitar todas las barreras, pero sí podemos aliviarlas para ayudarlos a seguir creciendo y alcanzar el éxito en sus metas personales", dijo Wingate.
Habiendo navegado clausuras, reaperturas y otros momentos de tensión política en sus cinco décadas de trayectoria, la institución no es ajena a periodos de incertidumbre como este. Sin embargo, Wingate enfatizó que el legado de la escuela es precisamente lo que les ayuda a construir y fomentar la confianza con su comunidad, dejándoles claro que "no se van a ir a ninguna parte".
"No importa a dónde vayas ni qué tan lejos llegues, puedes irte, regresar, y nosotros siempre estaremos aquí para servirte y apoyarte", concluyó Wingate.
Aunque el año escolar comenzó esta semana, el 31 de agosto, la escuela sigue recibiendo a futuros estudiantes en su campus de Harvard Street para jornadas de inscripción en persona en las siguientes fechas:
Lunes, 14 de septiembre — 10:00 a. m. a 6:00 p. m.
Martes, 15 de septiembre — 10:00 a. m. a 6:00 p. m.
Lunes, 21 de septiembre — 10:00 a. m. a 6:00 p. m.
Martes, 22 de septiembre — 10:00 a. m. a 6:00 p. m.