El Concejo del condado de Baltimore vota el martes 22 de septiembre si renueva por diez años y $154 millones su contrato con la incineradora Wheelabrator (BRESCO), operada por WIN Waste en el sur de la ciudad de Baltimore, la misma planta que un estudio de la Universidad de Maryland y Johns Hopkins vincula con $100 millones en daños a la salud cada año.
La votación, confirmó WYPR ayer, se movió del lunes al martes por la observancia de Yom Kippur.
Por qué el condado quiere quemar más basura
Funcionarios del condado argumentan que su relleno sanitario, con capacidad para unos 15 años más, se agotaría en solo siete si dejan de mandar basura a la incineradora. También dicen que transportar la basura fuera del estado en camiones generaría más emisiones que quemarla localmente. Lauren Buckler, directora de Obras Públicas y Transporte del condado, defendió que la planta cumple con los estándares de calidad del aire. "Nada es perfecto cuando se trata de basura", dijo a WYPR. El condado genera, según sus propias cifras, el equivalente a cuatro estadios de los Ravens llenos de basura al año.
El costo en salud, según un estudio
Un estudio de la Universidad de Maryland y Johns Hopkins, aún en revisión por pares, calculó en $100 millones anuales el daño a la salud de residentes de Baltimore y Washington DC causado por las dos incineradoras de la ciudad: $53,8 millones atribuidos a BRESCO y $36,9 millones a la incineradora de residuos médicos de Curtis Bay. El investigador principal, Kevin Tu, dijo que buena parte de ese costo recae sobre "las poblaciones más vulnerables". Se trata de un problema que ya afecta a otras plantas del área, como la planta de tratamiento de Back River en Dundalk, también bajo presión ambiental este mes.
Carlos Sánchez, del South Baltimore Community Land Trust, fue más directo en ese momento: "no podemos permitir que gobiernos que deben protegernos, y hospitales con el deber de sanarnos, sigan alimentando incineradoras que nos enferman". Una portavoz de WIN Waste, Mary Urban, cuestionó entonces la metodología del estudio y la calificó de "fundamentalmente errónea".
Ambientalistas piden otra ruta
Grupos como Maryland Clean Water Action y el South Baltimore Community Land Trust proponen invertir en composta y reciclaje en lugar de renovar el contrato de incineración, y advierten que la carga de contaminación del aire sigue cayendo de forma desproporcionada sobre comunidades como Curtis Bay y Westport, en el sur de Baltimore. Algunos concejales del condado también cuestionaron una cláusula de renovación automática de cinco años en el nuevo contrato, que limitaría el control futuro del Concejo sobre el acuerdo.
El voto del 22 de septiembre define si el condado sigue enviando su basura a la planta por otra década. Los residentes pueden seguir la agenda y comentar en las sesiones públicas a través del sitio del Concejo del condado de Baltimore.