Una jueza federal bloqueó la construcción del muro fronterizo en 500 millas de la región de Big Bend, Texas, una cuarta parte de toda la frontera sur con México. La orden, emitida el 2 de octubre, detuvo de inmediato el trabajo de las excavadoras en una de las zonas más remotas del país.
La jueza Kathleen Cardone, de la Corte Federal de Texas, determinó que los demandantes tienen probabilidades de ganar su reclamo constitucional. El caso argumenta que cinco proyectos de muro violan la separación de poderes y despojan de tierras a propietarios privados en la zona.
Quién demandó para frenar el muro en Big Bend
La demanda fue presentada en abril por el Center for Biological Diversity, al que se sumó Friends of the Ruidosa Church, una organización dedicada a preservar una iglesia histórica en el condado de Presidio.
Danny William Miller, guía de río y propietario de tierras en el poblado de Redford, también forma parte del caso. Miller perdería parte de su propiedad si la construcción avanza en ese tramo fronterizo.
"Las excavadoras serán enviadas de vuelta hasta que falle sobre el fondo del caso. Es un día histórico", dijo Laiken Jordahl, del Center for Biological Diversity, en declaraciones a The Associated Press
Qué argumenta el gobierno sobre la infraestructura fronteriza
El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que la infraestructura es necesaria para lograr el "control operacional" de la frontera, en una zona que incluye el Parque Nacional Big Bend y sus más de 500 millas de terreno protegido.
La orden de Cardone es temporal: impide cualquier actividad que perturbe el terreno mientras continúa el litigio. Días antes, otro juez había rechazado una orden similar en un caso distinto relacionado con la misma región.
Cuántas demandas hay contra el muro en esta región
En total, seis demandas han sido presentadas contra distintos tramos del muro fronterizo en el oeste de Texas. El gobierno tiene la opción de apelar la decisión de Cardone ante una corte superior.
La jueza todavía debe emitir un fallo sobre el fondo del caso, un proceso que podría tardar meses. Mientras tanto, la construcción permanece detenida en los cinco proyectos señalados en la demanda original.
Para pueblos fronterizos como Redford, de mayoría latina, el resultado del litigio definirá si familias locales pierden tierras heredadas o si el gobierno busca una ruta alternativa para la barrera.
El caso se suma a otros litigios activos contra la expansión del muro bajo la administración Trump, que este año ha impulsado nuevos tramos de construcción en distintos estados de la frontera sur.