
La mexicana indocumentada María Vásquez teme por el futuro de su hija de 10 años, nacida en Estados Unidos.
Vestida con el traje típico de una comunidad indígena del municipio de Paracho, en Michoacán, y hablando en lengua purépecha, la mexicana María Vásquez, envió un mensaje de ánimo a las mujeres como ella que enfrentan el temor debido a su situación como indocumentadas en Estados Unidos, precisamente en el mes que se celebra el Día de la Madre.
“Me da miedo que algún día me deporten. ¿Qué va a ser de mi hija? Va a perder las oportunidades que tiene en este país”, dijo Vásquez con respecto a su hija estadounidense de 10 años de edad.
Junto con otras mujeres que llegaron de distintas ciudades de Estados Unidos, Vásquez, residente en Chicago, participó el miércoles 7 en una rueda de prensa en la Iglesia Luterana de la Reforma, cerca del Capitolio, para entregar tarjetas postales en las que urge al presidente Barack Obama a que utilice “el poder de la pluma” para frenar las deportaciones mediante medidas administrativas debido a la inacción del Congreso sobre una reforma migratoria.
Vásquez envió un mensaje especial a la primera dama, Michelle Obama. “Ella puede hablar con su esposo (el presidente), tiene a sus hijas. ¿Qué pasaría si ella estuviera en nuestro lugar, si estuviera viviendo el temor de que algún día tenga que ser deportada, y enfrentar el dolor de una separación, entre padres e hijos?”, indicó en una entrevista con El Tiempo Latino.
Historias similares relataron Mónica Ruiz, quien teme separarse de sus hijas por la deportación o Alejandrina Morales, quien recordó con dolor la deportación de su hija adolescente que estaba embarazada y también enviaron mensajes a la primera dama.
“Que se toque el corazón, ella es madre y como madre tiene que saber y sentir el sufrimiento que una madre tiene al ser separada de sus hijos. Por favor escuche nuestro clamor de mantenernos unidas, es el regalo más valioso que nos puede dar”, dijo Ruiz.
“El no tener a mi hija es un dolor insoportable. Este dolor no se lo deseo a nadie”, puntualizó por su parte Morales. “A Michelle Obama no le pido ningún regalo, sino solamente que no nos deporte, no mas separación de familias, que cese el régimen de deportaciones”, recalcó.
La campaña “The Power of the Pen” (“El poder de la pluma”) y la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas (NALACC), que agrupa a más de 50 organizaciones, unieron esfuerzos para que las madres también realizaran visitas a los legisladores.
La campaña “The Power of the Pen” (“El poder de la pluma”) y la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas (NALACC), que agrupa a más de 50 organizaciones, unieron esfuerzos para que las madres también realizaran visitas a los legisladores.
“El presidente Obama tiene una amplia gama de opciones legales para tomar medidas administrativas que podrían poner fin a las severas prácticas de deportaciones”, dijo Patricia Montes, del Centro Presente de Boston.
Además de buscar una reducción a la cifra récord de 2 millones de deportaciones bajo el gobierno de Obama, los activistas pidieron terminar de inmediato la necesidad de detener a inmigrantes para cubrir una “cuota obligatoria” de 34.000 camas en los centros de detención.
“Sabemos que no todo se puede solucionar de una vez este año, pero el Congreso debe tomar medidas para empezar a trabajar en un mejor camino”, anotó Xóchitl Espinoza, de NALACC.
La ex presidenta de (NALACC), Angela Sambrano, denunció que en México hay unos 500.000 niños que son ciudadanos estadounidenses que se han ido porque sus padres han sido expulsados del país, mientras que otros se han quedado en Estados Unidos con algún familiar, pero lejos de sus padres.