DAMAS. Rosa Pizzi abraza a María Urbina durante una charla de salud en el local de la calle Calvert, el lunes 2 de junio.
Washington, DC.- Es determinante, tiene carisma y cuenta con una gama de experiencia en el mundo de las organizaciones sin fines de lucro. Así es Rosa Pizzi, la texana, que ha residido en Miami por dos décadas y que acaba de mudarse a Washington DC para convertirse en la nueva directora de Vida Senior Centers.
A sus 61 años, Pizzi se hará cargo de una de las organizaciones hispanas más antiguas en DC que este año cumple 45 años en medio de retos, superando el luto por la muerte de su ex director Ángel Luis Irene, quien falleció hace un año, el 10 de junio de 2013, a causa de un cáncer renal.
El lunes 2 de junio, apenas siete días después de asumir el cargo, Pizzi recibió a El Tiempo Latino.
“Mi pasión es proveer servicios de primera calidad a aquéllos que tienen mayor necesidad. Queremos atender a los abuelitos en una atmósfera de bienvenida y respeto para ellos”, expresó Pizzi.
Respecto a los retos dijo que: “veo un trabajo muy lindo. La agencia está lista para crecer. Hay que prepararnos porque la comunidad de edad avanzada está creciendo y debemos estar listos para proveer los servicios necesarios”, añadió la directora.
Por ahora Pizzi se “empapa” de información sobre la organización, los abuelitos y la comunidad de la ciudad capital.
La directora fue seleccionada entre 30 candidatos a nivel local y nacional que solicitaron la posición, cuya remuneración es de $110.000.
“De todos los postulantes nos quedamos con seis e hicimos la selección mediante entrevistas personales. Escogimos a tres y luego nos quedamos con Rosa”, expresó a El Tiempo Latino el presidente de la Junta Directiva de Vida, Roberto Solórzano.
“Ella está altamente calificada para los propósitos de nuestros centros. Tiene una amplia experiencia en administración de agencias sin fines de lucro y en la recaudación de fondos”, expresó Solórzano.
Pizzi dijo que será la defensora de los abuelitos frente al gobierno y otras entidades que imparten los fondos para el centro.
Vida Senior Centers cuentra con tres locales, incluido un edificio de vivienda subsidiada con 36 unidades. Mantiene un presupuesto de $1,3 millones al año y asiste a unos 800 clientes.
“Seré una activista delante de los que tienen el poder para que conozcan las necesidades de los abuelitos y lo que hace falta en los centros”, enfatizó Pizzi, quien estudió inglés y obtuvo una maestría en economía de la Saint Mary’s University en San Antonio, Texas.
Desde hace más de dos décadas Pizzi ha trabajado con las comunidades más vulnerables desde el campo de servicios humanos.
Su experiencia incluye el haber estado a cargo de la dirección ejecutiva del albergue y centro de repartición de comida Corpus Christi Metro Ministries en Texas. “Proveíamos alrededor de 1.000 porciones de alimentos al día”, contó el lunes.
También dirigió un albergue para víctimas de violencia doméstica de Georgia y los Servicios Sociales de la tribu indígena Miccosuke de Florida.
A la vez estuvo en la dirección del centro de recursos en el este del vecindaio Little Havana en la cuiadad de Miami. Antes, Pizzi se integró al sistema de educación. Fue maestra en una escuela media por tres años.
La directora está acostumbrada a las grandes familias. Ella es la onceava niña de 12 hermanos.
Está casada, tiene una hija que se suma a los seis de su esposo.
Aún se está ubicando en DC. “Recién llevo una semana. Todavía tengo que acomodar las cosas y encontrar un apartamento para alquilar”, sonrió.