“No creemos en el gobierno, el cambio ya ha comenzado”
Crisis
Por Miguel Guilarte/@MiguelGuilarteR
El diputado ante la Asamblea Nacional de Venezuela por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), José Manuel Olivares, visitó el miércoles 17 la redacción de El Tiempo Latino, horas después de consignar en la Organización Mundial de la Salud (OMS) un documento en el que se solicita ayuda humanitaria internacional por la crisis de salud que afecta a su país.
¿A qué se debe su visita a Washington, DC?
—Gracias a El Tiempo Latino por abrirnos sus puertas. A mí me encanta visitar los medios porque justamente mi carrera política comenzó por el cierre de Radio Caracas Televisión en 2007. Ese hecho arbitrario del gobierno chavista fue lo que nos hizo salir a las calles a pedir nuestro derecho a elegir. Quiero hablar más que como un diputado a la Asamblea Nacional como un médico que tiene 11 años viviendo el drama de la salud de los venezolanos. Nosotros declaramos en la Asamblea Nacional la crisis humanitaria y el gobierno de Nicolás Maduro no se ha pronunciado. Esperemos que el Gobierno venezolano no cometa la torpeza y falta de humanidad y permita la entrada de la ayuda al país.
—¿Qué viabilidad política existe para que el Gobierno de Nicolás Maduro acepte esta ayuda humanitaria y esté dispuesto a debatir con la mayoría opositora en la Asamblea Nacional sobre otros problemas graves enfrenta la nación. Ya que el Ejecutivo ha expresado su rechazo a los proyectos de ley de Vivienda y Amnistía que introdujo la MUD en el parlamento?
—Esas son unas de las grandes incongruencias del Gobierno y lo que demuestra es una gran irracionalidad por el poder. Desde el parlamento le planteamos al país la titularidad de la misión vivienda y el Gobierno le pide a su gente que protesten para que no sean dueños de lo suyo. No tenemos ninguna esperanza en este gobierno y es por eso que hoy anunciamos formalmente que arrancamos el proceso de cambio indetenible, de recolección de firmas y solicitud formal para pedir el referendo revocatorio del presidente Maduro. Ya le dimos mucho tiempo y no hay señales. La política de él no puede seguir esperando por un país que no encuentra medicinas, alimentos, que no le alcanza la plata y no tiene ningún tipo de oportunidades. No tenemos ningún tipo de expectativas con este gobierno y lo que queremos es el cambio.
—¿Qué plantean?
—Es nuestra responsabilidad buscar soluciones a la crisis, tener preparados los mecanismos para cuando asuma un nuevo gobierno en Venezuela. Hay que seguir dejando sentados los contrastes entre nosotros que tenemos una agenda social, de vivienda, de cesta tickets para pensionados y jubilados, de reconciliación para la libertad de los presos políticos, ley de ‘Hecho en Venezuela’ para incentivar el empleo y los productos hechos en nuestro país. Un sin fin de leyes enmarcadas en los problemas de la gente que nos permita acercarnos más a los ciudadanos para llevar adelante el cambio. El modelo construido por este sistema político en estos 17 años fracasó y no ha dado sus frutos y el costo ha sido dejar morir el sistema tradicional de nuestras universidades, de la salud en Venezuela que era un modelo que nos llenaba de orgullo, que tenía sus deficiencias, pero que la medicina venezolana de alguna manera estaba a la par de cualquier estándar de medicina mundial.
—Se habla de tres opciones para cambiar el gobierno: un referendo revocatorio, enmienda constitucional y asamblea constituyente. ¿Cuál es su posición y la del partido Primero Justicia?
—Primero quiero darte mi apreciación de lo que sucedió en Venezuela el 6 de diciembre. Ganamos 18 estados con más de 8 millones de votos. Yo gané en uno de los estados más chavistas del país, en el que teníamos 17 años perdiendo. Le ganamos a la esposa del gobernador del estado, al ventajismo del gobierno. Nos costó mucho que el país creyera en la política social. El gobierno se olvidó de la gente. Nuestra posición es un referendo revocatorio porque tenemos que hacer un cambio de gobierno completo, no por la política sino por la gente. Que el país sienta que debe haber un cambio. Hay diversas posiciones dentro de los partidos de oposición, todas son respetables y válidas. El único acuerdo oficial es que 2016 es el año del cambio en Venezuela.
Guilarte es editor de sección en El Tiempo Latino.

Leopoldo Martínez Nucete
“¿Hacia dónde va Venezuela, tras el anuncio de Maduro?”
Crisis
Por Alberto Avendaño/@AlbertoAvendan1
Leopoldo Martínez Nucete es abogado y político internacionalista que vive en Estados Unidos, luego de ser diputado en Venezuela. Preside el Centro para la Democracia y el Desarrollo en las Américas y el Latino Victory Project, y es Editor-Jefe de @IQLatino. Desde 2010 es miembro del equipo de estrategia política internacional y movilización de las diáspora venezolana en el exterior para la Mesa de Unidad Democrática, coalición de partidos opositores que acaba de derrotar al chavismo en las elecciones parlamentarias del pasado 6 de diciembre.
—¿Por qué habla usted del anuncio “chucuto” de Maduro?
—Da la impresión de que el Gobierno de Maduro no termina de comprender el problema económico. Sus medidas de ajuste siempre llegan tarde y se quedan cortas ante la inmensa distorsión creada a lo largo de tres años, debido el aplazamiento del cambio por razones políticas. Además, los ajustes llegan ajenos a un plan que responda con claridad tres interrogantes:
- ¿Cuál es el mapa financiero para resolver el conflicto entre mantener el nivel exigido de importaciones y el servicio de la deuda al día?
- ¿Cómo dar la vuelta al problema de producción petrolera con nuevas inversiones, en el contexto de esta nueva realidad de precios bajos?
3.¿Qué medidas concretas, de impacto en sectores de posible reactivación en el corto plazo, se tienen, como podrían ser la construcción (viviendas e infraestructura), el agro y la capitalización para el relanzamiento de las empresas básicas así como las empresas de servicios (sector eléctrico, agua)?
—La impresión de que persiste la brecha entre política y economía en Venezuela…
—Así es. El Gobierno no termina de entender que para salir de este cuello de botella, para derrotar los obstáculos y reactivar la economía, la respuesta no es simplemente política; y que los ajustes deben estar vinculados a una estrategia cuyas claves son la inversión privada y el emprendimiento.
Y tampoco ha dado muestras de haber captado el hecho de que ambas cosas dependen de confianza, expresada en un marco jurídico de respeto a los derechos individuales y la propiedad privada, de un poder judicial efectivo e imparcial para la defensa de los derechos individuales; y de una inversión sostenida en capital humano (educación y salud) e infraestructura de apoyo a la producción (transporte, servicios, comunicaciones, energía) que nos haga competitivos, que es donde debe enfocarse el Estado como agente de la reactivación económica.
—Y la deuda externa?
—La deuda externa, contraída en el contexto de la actual estructura de precios del petróleo, de bajos volúmenes de producción y dependencia absoluta de las importaciones, es sencillamente insostenible sin un refinanciamiento coherente, que cambie el perfil del endeudamiento nacional y ofrezca dinero fresco para financiar la transición en medio de los déficits y distorsiones, incluyendo recursos para sostener programas sociales bien enfocados. Esa transición debe estar acompañada, además, por un mecanismo de conversión de deuda en inversiones, que permita reducir el monto de la deuda y orientar flujos de capital hacia los sectores con impacto empleador y reactivador en el corto plazo. Para ello, de nuevo, la clave es crear confianza, ofrecer credibilidad, con base en planes que evidencien un amplio acuerdo político y empresarial. Esto nadie parece entenderlo en el Gobierno.
—¿Cómo salir del círculo?
—No es difícil predecir hacia dónde va Venezuela, a la luz de las medidas incompletas y sin visión de largo aliento que nos propone Maduro. Vamos hacia la profundización de la crisis social y económica, que no quede ninguna duda, lamentablemente. Y con ello nos aproximamos a un proceso urgente de transición que debemos hacer todo el esfuerzo para canalizar por la vía del diálogo y las instituciones democráticas, en el marco de la Constitución.
—¿Puede llegar ese cambio del que usted habla desde el interior del sistema, de las instituciones?
—La pregunta que flota es: ¿quiénes en el oficialismo lo entienden? No tardaremos mucho en saberlo… Esperamos. Por el bien del país.
Avendaño es director de El Tiempo Latino