WASHINGTON – Cientos de personas en Washington extendieron su hora de almuerzo para asistir este miércoles a una protesta de última hora en frente de la Casa Blanca, un día después de que el Presidente Donald Trump despidiera al Director de la FBI, James Comey.
Los protestantes llevaban mensajes escritos en sobres manila que habían conseguido en sus oficinas, haciendo un llamado al gobierno federal para que asignara un fiscal independiente que investigue las acusaciones de la confabulación entre la campaña presidencial de Trump y el gobierno de Rusia. Otros piden la impugnación de Trump.
“Despidan la cortinilla no a Comey”, se leía en una pancarta de Bill Wydro, de 71 años de edad, quien es un maestro retirado de Rockville.
Martina Leinz, de 55 años, administradora del campus de D.C. de la Universidad John Hopkins, dijo que fue a la protesta con su colegas durante su tiempo de almuerzo.
“Estoy aquí porque nunca ha existido un punto en la historia en la que nuestra democracia se haya visto tan amenazada como ahora”, dijo. “Creo que es responsabilidad de los Republicanos levantar su voz en el Congreso y luchar en contra de esta burla”.
Los organizadores de la marcha realizaron distintos discursos durante los 90 minutos de protesta. Pero el ruido más fuerte fue el de los cantos colectivos por parte de los protestantes, dirigidos directamente a quienes ocupan la Casa Blanca.

La gente lleva carteles durante una protesta frente a la Casa Blanca el 10 de mayo.
“Verguenza. Verguenza”, cantaban mientras señalaban la Casa Blanca. “Lo estamos observando”, continuaban.
En un punto corearon el nombre Sally Yates, el antiguo fiscal general, llamándolo un “héroe americano”.
“Donald Trump se tiene que ir”, fue un refrán común en esta protesta, como lo ha sido en muchas de las protestas en contra de Trump que se han realizado en los últimos meses.
Jo Comeford, director de la campaña MoveOn.org, uno de los grupos detrás de la protesta del miércoles, dijo en un comunicado que el despido de Comey por parte de Trump ha generado una “crisis constitucional”. Michael Breen, presidente y jefe ejecutivo de la fundación sin fines de lucro Proyecto de Seguridad Nacional Truman, dijo que estos grupos coordinaron la protesta inmediatamente luego de escuchar acerca del despido de Comey.
“Mi organización no realiza muchas protestas. No soy un activista”, dijo Breed. “Pero sentimos que éste era un momento fuera de lo ordinario”.
Se está planeando otra protesta el 3 de junio cerca de la Casa Blanca para exigir más transparencia en las posibles relaciones entre Trump y Rusia. Y tal como ha sido el caso de muchas de las protestas de la era de Trump, la convocatoria para Marcha Por La Verdad comenzó por Twitter.
Jordan Uhl, un liberal residente de Washington que es activo en Twitter, dijo que notaba a usuarios de las redes sociales preguntando acerca de protestas para exigir al gobierno que conduzca una investigación “urgente e imparcial” acerca de las acusaciones de las supuestas vinculaciones de Rusia con la campaña de Trump y la interferencia en las elecciones presidenciales de 2016.
Uhl – en conjunto con Justin Hendrix y Andrea Chalupa, otros dos activistas de redes sociales que nunca se han conocido en persona – decidieron organizar la Marcha Por La Verdad el 3 de junio en Washington para restaurar “la fe en el gobierno americano”, tal como lo indica en el eslogan del evento.
Las protestas fueron planeadas antes de que Trump despidiera a Comey. Uhl dijo que en un inicio las protestas fueron en parte planeadas como respuesta a los reportes de que las investigaciones del Congreso acerca del tema de Rusia estaban desorganizadas y contaban con poco personal. Dijo que ahora las manifestaciones son más urgentes y también exigirán la designación de un fiscal especial que lidere una investigación independiente acerca del caso de Rusia.
“No soy de la mentalidad de que este tema es tan profundo y que todo está conectado a Rusia”, dijo Uhl, quien dirige un sitio Web progresista llamado Opposition. “Al mismo tiempo, lo que sea que pase – y es probablemente lo más americano que podemos hacer – debemos tener una investigación justa”.
De acuerdo a Uhl, desde que anunciaron la Marcha Por La Verdad la semana pasada, los organizadores han recibido consultas por parte de activistas alrededor del país que quieren involucrarse. Ahora se esperan más de 30 protestas pequeñas en ciudades de distintas partes del país ese mismo 3 de junio.
Los organizadores dijeron que solicitaron permisos a través del Servicio de Parques Nacionales. El Servicio de parque no respondió a la solicitud.
“Esto se podría ver como algo partidista, pero no lo es. Es algo abierto a todas las personas”, dijo. “Tan solo será un grupo de personas reunidas, con pancartas y lemas, para mostrar que esto es algo que apasiona a las personas, ya que Trump insiste constantemente en que no nos interesa”.