Novak Djokovic tuvo que batallar para vencer al argentino Tomás Etcheverry por 7-6 (5) y 6-2 en la segunda ronda del Masters 1000 de Roma. El número uno del mundo sufrió en el primer set ante un rival que le planteó una gran resistencia, pero luego impuso su jerarquía y experiencia para sellar su pase a la siguiente fase. Etcheverry, que debutaba ante un miembro del Top-10, pudo cumplir su sueño de enfrentar a su ídolo y mostró un buen nivel sobre la arcilla romana.
Un primer set muy disputado
Etcheverry salió a la cancha sin complejos y con mucha ilusión de enfrentar a su ídolo. El argentino de 23 años sorprendió al serbio con un quiebre en el primer juego y se puso 3-1 arriba con su saque. Djokovic reaccionó y recuperó el break en el sexto juego, pero no logró despegarse en el marcador. El número uno del mundo cometió 21 errores no forzados en el primer set y no pudo aprovechar dos puntos de set en el décimo juego. Etcheverry forzó un tie-break y se adelantó por 3-0 y 5-3, pero Djokovic sacó su mejor versión cuando más lo necesitaba y ganó cuatro puntos seguidos para llevarse la manga por 7-6 (5) en una hora y cinco minutos.
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Djokovic impone su ley
El segundo set fue más cómodo para Djokovic, que logró un quiebre temprano en el primer juego y mantuvo su saque sin problemas. El serbio elevó su nivel y redujo sus errores, mientras que Etcheverry acusó el desgaste físico y mental del primer set. Djokovic volvió a romper el servicio del argentino en el séptimo juego y cerró el partido por 6-2 en una hora y 51 minutos de juego.
Djokovic sumó su triunfo número 65 en Roma, donde nunca ha caído antes de los cuartos de final en 16 participaciones. El defensor del título buscará seguir avanzando en el torneo cuando se enfrente al búlgaro Grigor Dimitrov, que venció al suizo Stan Wawrinka por 6-4 y 7-6 (3). El serbio domina el historial con Dimitrov por 10-1, pero el búlgaro le ganó la única vez que se enfrentaron sobre arcilla, hace diez años en Madrid.
Etcheverry, por su parte, se despidió de Roma con una buena actuación ante el número uno del mundo, al que le planteó una gran resistencia en el primer set. El argentino, que venía de ganar su primer partido ATP en Belgrado la semana pasada, pudo cumplir su sueño de enfrentar a Djokovic y mostró un buen nivel sobre la arcilla romana.
“Fue una experiencia increíble”, dijo Etcheverry tras el partido. “Estoy muy contento de haber jugado contra él y de haberle dado pelea. Es un ejemplo a seguir para mí y para muchos tenistas”. Etcheverry seguirá buscando su consolidación en el circuito ATP y se preparará para jugar su primer Roland Garros en las próximas semanas.