La destacada velocista Tori Bowie estaba de parto cuando murió por complicaciones relacionadas a la hipertensión arterial.
La tres veces medallista olímpica, incluido el oro en Río 2016, fue encontrada muerta el mes pasado a los 32 años.
Según el informe compartido por su representante, Bowie tenía aproximadamente ocho meses de embarazo y tenía un “feto bien desarrollado”.
La oficina del médico forense citó posibles complicaciones sufridas por Bowie como dificultad respiratoria y eclampsia.
Según el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, la eclampsia es una afección grave relacionada con la presión arterial alta en la que una mujer embarazada puede desarrollar convulsiones o entrar en coma.
Esta es la afección más grave en el espectro de los trastornos hipertensivos relacionados con el embarazo.
La muerte de de Tori Bowie retumbó en la comunidad negra
Su muerte desató cientos de mensajes de la comunidad negra y muchas mujeres se sintieron identificadas y agradecieron estar vivas luego de sufrir de eclampsia mientras estuvieron embarazadas.
“Ella es la razón por la que hacemos este trabajo. Para ella ser tan vista como atleta, y tan invisible cuando se trata de estar embarazada, habla de la invisibilidad de la maternidad negra”, expresó Joia Crear-Perry, obstetra y ginecóloga y fundadora de National Birth Equity Collaborative, un grupo sin fines de lucro dedicado a eliminar las desigualdades raciales en embarazadas.
Crear-Perry asistía a una reunión consultiva federal sobre mortalidad infantil y materna cuando revisó Twitter y quedó atónita con la noticia de que la muerte de la atleta olímpica.
Esta tragedia “le pone un nombre al problema de la mortalidad materna”, agregó Danyelle Musselman, ex presentadora de deportes televisivos convertida en filántropa.
Crisis de embarazo en mujeres negras
La cantidad de estadounidenses que mueren durante el parto, o en las semanas posteriores, aumentó desde 2018, de 658 ese año a 1 mil 205 en 2021, según un informe de marzo de funcionarios de salud.
Las investigaciones muestran que, por cada muerte materna, alrededor de 100 mujeres experimentan una morbilidad grave, lo que significa que el parto habría sido casi letal para unas 120 mil 500 mujeres en 2021.
De acuerdo con estudios las mujeres negras tienen el doble de probabilidades de sufrir complicaciones graves durante el embarazo y el triple de probabilidades de morir, independientemente de sus ingresos o educación.
Amanda P. Williams, obstetra y ginecóloga de California que recibió una gran cantidad de mensajes de familiares y amigos sobre la muerte de Bowie, contó que encontró que el 80% de las muertes maternas del estado son evitables, alineándose con las cifras nacionales que muestran cuántas muertes relacionadas con el embarazo son previsibles.
“Nuestra condición física no nos salva. Nuestra educación no nos salva. Nuestros ingresos no nos salvan”, expresó Williams.