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Los conductores de Uber y Lyft en DC ya saben lo que viene: así golpea Waymo en otras ciudades

En San Francisco, donde Waymo lleva años operando, el pago por hora de los conductores de rideshare cayó 6,9% en un año. DC está a punto de votar si autoriza los robotaxis. Los números de otras ciudades cuentan la historia antes de que llegue aquí.

 Foto de Abhishek Navlakha/Pexels.

El Concejo de DC introdujo a finales de abril el proyecto de ley que abriría las calles de Washington a los robotaxis de Waymo, con una primera audiencia prevista para el verano y un voto en otoño. Para los miles de conductores de Uber y Lyft que trabajan en el área la pregunta no es si los robotaxis llegarán, sino qué les pasó a los conductores en las ciudades donde ya llegaron.

Los datos están disponibles. Y no son tranquilizadores.

Lo que pasó en San Francisco, Austin y Los Ángeles

Waymo opera en San Francisco desde 2020 y en marzo de 2026 completó 500,000 viajes semanales en todo el país. En las ciudades donde ya tiene presencia, el pago por hora de los conductores de Uber y Lyft cayó interanual en Austin, Los Ángeles y San Francisco entre 2024 y 2025, según el reporte de impacto de vehículos autónomos 2026 de Gridwise Analytics, que monitorea las ganancias de conductores de rideshare.

El patrón que emerge es específico, los conductores ganan un poco más por viaje individual, pero completan menos viajes por hora. La competencia no los desplaza de golpe, los va desgastando. Trabajan más tiempo para llevarse el mismo dinero a casa.

Hay un dato que las plataformas usan para relativizar el impacto: en ciudades con robotaxis, Uber y Lyft también crecen, hasta cinco veces más rápido que en ciudades sin ellos, según datos citados por el CEO de Lyft en agosto de 2025. La teoría es que los robotaxis "expanden el mercado" al atraer a usuarios que antes no tomaban rideshare. El problema es que esa expansión beneficia principalmente a las plataformas, no necesariamente a los conductores humanos que compiten con vehículos que no duermen, no paran y no necesitan propinas.

El horizonte a largo plazo: lo que ya dijo el CEO de Uber

Dara Khosrowshahi, CEO de Uber, reconoció en enero que el desplazamiento de conductores humanos "va a suceder eventualmente". Ubicó ese horizonte en 15 a 20 años. Pero también señaló que es "algo en lo que debemos pensar como sociedad".

S&P Global proyecta que los vehículos autónomos representarán el 10% de todos los viajes de rideshare en Estados Unidos para 2030, en menos de cuatro años, con paridad con conductores humanos alrededor de 2041. El motor de ese cambio es el precio: los robotaxis se proyectan más de 60% más baratos que un viaje con conductor humano una vez que escalen, muy por debajo del costo medio actual de $3,25 por milla que cobran los conductores.

Cuando los precios bajen lo suficiente, la lógica del mercado hará el resto. Igual que Uber desplazó a los taxis tradicionales en la década pasada.

Los nuevos empleos que crea Waymo: menos y más técnicos

Un estudio de investigadoras de la Universidad George Washington analizó el impacto laboral de la transición a robotaxis y encontró que quitar al conductor no elimina todo el trabajo, sino que lo divide en nuevos roles: operadores remotos, coordinadores de incidentes, personal de mantenimiento de flota, soporte al cliente. El problema es que esos empleos son menos en número, más técnicos, y muchos pueden hacerse de forma remota, lo que significa que no necesariamente estarán basados en DC.

Waymo tiene alrededor de 70 agentes de asistencia remota en todo el mundo en un momento dado. Su flota supera los 2.500 vehículos. La proporción habla por sí sola.

Manejar ha sido históricamente un punto de entrada al mercado laboral para inmigrantes y trabajadores sin formación técnica avanzada. Los robotaxis no cierran esa puerta de inmediato, pero la van estrechando.

Qué ofrece el proyecto de ley, y qué no dice

El proyecto del concejal Charles Allen incluye una tarifa por milla ("vehicle miles traveled fee") que se cobraría a las empresas de robotaxis, con una parte destinada a programas de apoyo para conductores desplazados. ETL cubrió los detalles del proyecto cuando se anunció.

Lo que el texto aún no especifica: cuánto dinero generaría esa tarifa, quién sería elegible para los programas de apoyo, y qué forma tomarían. Son los detalles que se negociarán en las audiencias de verano, y el momento en que los conductores tienen más influencia sobre el resultado.

Qué puedes hacer antes de que llegue el voto

La primera audiencia pública sobre el proyecto está prevista para antes del receso de verano del Concejo. Ese es el espacio donde conductores, sindicatos y organizaciones de trabajadores de la economía gig pueden testificar y presionar por protecciones concretas: montos mínimos del fondo, elegibilidad amplia, programas de reentrenamiento accesibles.

Si conduces para Uber o Lyft en DC y quieres seguir el proceso, puedes monitorear la agenda del Comité de Transporte del Concejo en dccouncil.gov. Las audiencias son públicas y el testimonio escrito también se acepta sin necesidad de estar presente.

Lo que pasó en San Francisco no tiene por qué repetirse igual en DC. Pero para que el desenlace sea diferente, los conductores tendrán que estar en la sala cuando se escriban las reglas.

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