El presidente Donald Trump firmó el jueves dos órdenes ejecutivas que buscan limitar la ciudadanía por nacimiento en categorías específicas y frenar el llamado "turismo de parto". Es su segundo intento en 19 meses de restringir ese derecho constitucional.
La medida llega apenas 37 días después de que la Corte Suprema rechazara por 6 votos a 3 su primer esfuerzo por terminar con la ciudadanía automática para hijos de inmigrantes nacidos en el país. Para la comunidad latina, el episodio reabre la incertidumbre sobre un derecho que hasta ahora parecía fuera de discusión.
¿Qué categorías de nacimientos quedan afectadas?
La primera orden ejecutiva identifica cuatro grupos que, según la Casa Blanca, no tendrían derecho automático a la ciudadanía. El primero son los hijos de personal diplomático extranjero que trabaja para otro gobierno en Estados Unidos, una categoría que la orden amplía a otros empleados no ciudadanos.
El segundo grupo son los hijos de personas clasificadas como "enemigos extranjeros", incluidos miembros de organizaciones terroristas declaradas por el gobierno federal. El tercero afecta a nacimientos en territorios estadounidenses, pero solo si el Congreso cambia la ley, una medida que apunta directamente a Puerto Rico.
El cuarto grupo son los hijos de madres que, según el gobierno, ingresan al país de forma engañosa con el único propósito de dar a luz. La orden busca también limitar el uso de vientres de alquiler con ese mismo fin.
¿Por qué la Casa Blanca cree que esta vez es legal?
El 30 de junio, la Corte Suprema falló en el caso Trump v. Barbara que la Constitución otorga ciudadanía a los hijos de personas en Estados Unidos "para quienes no aplica ninguna ficción extraterritorial", y con eso tumbó la orden ejecutiva más amplia que Trump firmó el primer día de su segundo mandato.
La administración sostiene que ese mismo fallo reconoce excepciones históricas a la ciudadanía por nacimiento, y que las nuevas órdenes se ajustan a esas excepciones en lugar de contradecirlas. Se espera que la medida sea impugnada en las cortes como una violación de la 14ª Enmienda.
¿Qué es el "turismo de parto" que busca frenar la segunda orden?
La segunda orden ejecutiva instruye al secretario de Estado y al secretario de Seguridad Nacional a emitir nuevas reglas contra la industria del turismo de parto, tanto dentro como fuera de Estados Unidos. La ley ya prohíbe obtener una visa de turista con el "propósito principal" de tener un hijo que nazca ciudadano.
El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes investiga desde mayo a empresas de turismo de parto, entre ellas una llamada "Have My Baby in Miami". Las estimaciones sobre cuántos nacimientos al año responden a esta práctica van desde unos pocos miles hasta decenas de miles, según el centro de estudios Niskanen Center.
¿Qué sigue ahora?
La Corte Suprema ya confirmó en junio que la ciudadanía por nacimiento sigue vigente para la gran mayoría de los casos, y las nuevas órdenes no cambian eso. Pero abogados de inmigración anticipan nuevas demandas en cuanto las agencias empiecen a aplicar las categorías más estrechas.
Un proyecto de ley presentado el mes pasado en el Congreso buscaría terminar con la ciudadanía automática en Puerto Rico, aunque no se espera que avance. Mientras tanto, el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Nacional tienen la tarea de definir, en los próximos meses, cómo identificarán los casos de turismo de parto.