Arlington ha vivido hasta ahora impactos limitados del boom de centros de datos que domina el norte de Virginia, pero sus líderes advierten que eso podría cambiar en la próxima década.
El presidente de la Junta del Condado de Arlington, Matt de Ferranti, participó junto a autoridades de Fairfax, Loudoun y Alexandria en un foro regional sobre el crecimiento de estos complejos, que hoy se concentran sobre todo en Loudoun County.
Loudoun ya tiene más de 250 centros de datos
Loudoun alberga más de 250 centros de datos, una industria que aportó $2.700 millones en impuestos estatales y locales en 2024, según cifras citadas en el foro.
Los defensores de la industria argumentan que estos complejos generan empleos e ingresos fiscales que financian escuelas y servicios públicos, mientras los críticos señalan el alto consumo de agua y electricidad, además de la caída en el valor de las propiedades cercanas.
Pero el crecimiento descontrolado también generó fricciones. Loudoun estudia ahora una pausa a nuevas solicitudes, mientras Suffolk, Front Royal y Chesapeake también frenaron o retrasaron proyectos similares.
En Loudoun, la supervisora Juli Briskman dijo que la comunidad le pide frenar el crecimiento descontrolado de estos complejos, luego de que la fase inicial de nuevas reglas, aprobada en la primavera de 2025, eliminara el permiso automático y exigiera autorización especial para nuevos proyectos.
"Los próximos diez años se verán muy distintos para el norte de Virginia que los últimos veinte", dijo Matt de Ferranti, presidente de la Junta del Condado de Arlington, en el foro regional del 27 de agosto
Un proyecto en la frontera con Alexandria y Arlington
La señal más concreta de que el boom se acerca a zonas urbanizadas es Plaza 500, un centro de datos y subestación eléctrica que Starwood Digital Ventures propone construir en Edsall Road, en el límite entre Fairfax County y Alexandria.
Dominion Energy, la empresa eléctrica que operaría la subestación, presentó el proyecto a la comunidad el 28 de julio en una reunión pública en el Mason Governmental Center, donde varios residentes expresaron su rechazo.
Vecinos de la zona expresaron preocupación por el ruido de los generadores de respaldo y por caídas de más de $100.000 en ofertas de compra de vivienda una vez que los compradores se enteran del proyecto.
Qué preocupa a Arlington y Alexandria
A diferencia de Loudoun, donde los terrenos disponibles permitieron construir complejos de gran escala, Arlington y Alexandria son jurisdicciones densamente urbanizadas con menos espacio disponible, lo que podría traducirse en proyectos más pequeños pero más cercanos a zonas residenciales.
El tema se suma a otras señales de alarma sobre el costo ambiental de la industria: en agosto, organizaciones pidieron frenar de emergencia la expansión de centros de datos en Virginia por la sequía que afecta al río Potomac.
Montgomery County, en Maryland, tomó una decisión similar semanas atrás cuando su concejo aprobó una pausa de 18 meses a nuevos proyectos de este tipo.
La Junta de Supervisores de Loudoun votará su propuesta de pausa el 15 de septiembre, una decisión que servirá de referencia para el resto de las jurisdicciones del norte de Virginia que evalúan cómo regular la industria.