El próximo lunes los líderes republicanos de Carolina del Norte se reunirán para discutir el voto del senador Richard Burr, quien estuvo a favor de condenar a Donald Trump en el juicio político contra el exmandatario por el asalto al Capitolio el pasado 6 de enero.
Burr, quien declaró a la prensa recientemente que no planea lanzarse a la reelección en 2022, fue uno de solo siete senadores republicanos que que votó en favor de condenar a Trump por incitar a sus simpatizantes a tomar de manera violenta el Capitolio, hecho que dejó cinco personas muertas.
El sábado terminó el proceso judicial en el Senado contra el expresidente. La votación concluyó con 57 votos en contra y 43 a favor de la condena, lo que no fue suficiente para alcanzar los dos tercios necesarios para sancionar a Trump.
El portavoz del partido estatal, Tim Wigginton, informó en un correo electrónico que los republicanos emitirían un comunicado después de la reunión del lunes por la noche. Por su parte, diversos medios de comunicación dijeron que los funcionarios se reunirán para decidir si censuran a Burr.
La semana pasada Burr había asegurado que el expresidente era responsable de los trágicos eventos del mes pasado. "La evidencia es contundente de que el presidente Trump es culpable de incitar a una insurrección", dijo.
Michael Whatley, presidente republicano de Carolina del Norte, rechazó el voto de Burr contra el exmandatario y lo calificó como una abdicación impactante y decepcionante de su deber para con los votantes.
El sábado el Partido Republicano de Luisiana votó para censurar al senador Bill Cassidy por no haber votado para absolver a Trump. Y en Pensilvania, Lawrence Tabas, el líder del Partido Republicano, ha criticado públicamente al senador Pat Toomey por votar para condenar.
Los otros cuatro republicanos que votaron para sancionar a Trump fueron Susan Collins, Lisa Murkowski, Mitt Romney y Ben Sasse.
Aunque muchos republicanos siguen apoyando a Donald Trump pese a que ya no está en el cargo, el partido enfrenta un conflicto interno, pues muchos funcionarios, incluido el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, han criticado públicamente al expresidente, acusándolo de provocar la violencia en el Capitolio.
Con información de Reuters