Manifestantes sostienen un cartel que dice "Protect Kids, no guns" en el Monumento a Washington en la capital de Estados Unidos como parte del movimiento March For Our Lives el 11 de junio de 2022 | Foto Noelia Izarza

Miles de manifestantes se reúnen este sábado en Washington DC y otras ciudades de Estados Unidos para exigir medidas contra la violencia armada, tras los tiroteos masivos el mes pasado en Nueva York y Texas.

Con pancartas en manos se congregan en el Monumento a Washington, en la capital. “Es una zona escolar, no una zona de guerra”, dice uno de los carteles.

“Protejan a los niños y no a las armas”, “Quiero vivir en un país que ama más a su gente que lo que ama sus armas”, y “Ten la valentía de restringir la libertad de matar” son algunos de los mensajes de los manifestantes.

Incluso algunos van más allá y traen a colación las elecciones de noviembre, donde se renovarán los miembros del Congreso y la mayoría de los estados buscarán su nueva representación estatal.

“Vota como si tu vida dependiera de ello, porque lo es”, afirma un cartel. “Vota, en su memoria. Pon en la boleta electoral de 2022 sus pensamientos y oraciones”, exige otro.

10 muertos y tres heridos dejaron un tiroteo en un supermercado de Buffalo, Nueva York. Pocos días después, 19 niños y dos profesoras muertas fueron el saldo que dejó un tiroteo en una escuela primaria en Uvalde, Texas, días después del anterior. Este último es el más mortífero registrado en el país después de Sandy Hook, donde murieron 28 personas en 2012.

En común tenían el perfil del atacante. Ambos eran jóvenes de 18 años que usaron un rifle AR-15. Así, la reforma de armas cobró impulso nuevamente en Estados Unidos.  

La manifestación es organizada por March For Our Lives, un grupo fundado estudiantes sobrevivientes de la masacre de 2018 en una escuela secundaria de Parkland, Florida. En su primera edición en ese año, convocó a más de 200.000 personas en el centro de la capital.

El movimiento presionó ese año con éxito al gobierno del estado de Florida, dominado por los republicanos, para que promulgara reformas radicales en el control de armas.

Ahora, cuando en el Congreso se mueven legislaciones y un posible acuerdo bipartidista en el Senado, que sería el primer consenso de armas importante en 30 años, las personas salen a las calles a demandar acciones.

“Congreso: deja de no hacer nada, estás matando gente”, dice un cartel. Un joven cerca sostiene un cartel con los congresistas que reciben donaciones de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, en inglés), una organización pro-armas que tiene gran influencia en las decisiones del Congreso.

El único estado que, hasta ahora, ha aprobado legislaciones para frenar la violencia armada es Nueva York.

Otros derechos por exigir

En la manifestación en el Monumento a Washington también se visibiliza el derecho al aborto, que tomó aún más relevancia después de que se filtrara en mayo un borrador que sugiere que la Corte Suprema anulará el fallo Roe v. Wade (1973), que permitió la interrupción voluntaria del embarazo a nivel federal.

Una joven participó con un cartel que decía: “Prohíbe las armas, no el aborto”.

Foto Rafael Ulloa

Otros temas de las llamadas guerras culturales también fueron traídos a la manifestación, como la prohibición de libros con temáticas LGBTIQ+ y de raza en las bibliotecas escolares de 26 estados del país.

Un par de jóvenes levantaron pancartas que decían “Haz las escuelas seguras de nuevo” y “Prohíbe las armas, no libros”.

Foto Rafael Ulloa