Festival Nacional del Libro
REPRESENTACIÓN. Daisy Novoa Vásquez, colaboradora y autora, Rafael Ulloa, vicepresidente de contenidos y Ricardo Sánchez-Silva, editor sénior, representando a El Tiempo Latino en el evento/Carmen Rodríguez para ETL
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Más de 120 autores, entre ellos 16 de origen hispano, participaron en la edición número 22 del Festival Nacional del Libro, organizado por la Biblioteca del Congreso. Este año, destacó la participación de autores, expositores y visitantes latinos.

“Esta es una tradición que comenzó en 2001 con la entonces primera dama, Laura Bush, quien cofundó el Festival del Libro. Es importante la presencia hispana, en primer lugar, porque somos la minoría más extensa del país”, señaló María Peña, vocera hispana de la Biblioteca del Congreso.

El Tiempo Latino participó como el socio de medios hispanos y como expositor en el área de exhibición. El equipo de periodistas y ejecutivos del periódico compartieron con los asistentes sobre el trabajo periodístico en el área del DMV y a nivel nacional. 

Peña resaltó que esta es la primera vez que participa un medio de comunicación latino como partner y expositor en el festival. 

“Los latinos también disfrutamos de la lectura y es importante que nuestros niños tengan el hábito de leer. Queremos que esto siga creciendo porque la Biblioteca es del pueblo y es para el pueblo”, dijo.

Además de exposiciones, firmas de autógrafos y juegos para los más chicos, el Festival del Libro también desarrolló conversatorios y charlas informativas con escritores, profesores y expertos en varios temas sociales.

FESTIVAL NACIONAL. El Tiempo Latino participó como exponente y compartió con las familias que visitaron el Festival Nacional del Libro, organizado por la Biblioteca del Congreso//Carmen Rodríguez para ETL

Los latinos y los libros

La vocera hispana de la Biblioteca del Congreso cree que la participación de los latinos, y especialmente de los padres latinos, ayuda a borrar la “percepción errónea” que apunta a que los “latinos no leen o no gustan de la lectura”.

“Los padres latinos sí están interesados en la educación de sus hijos, sí compran libros para sus hijos y sí leen cuentos para sus hijos. Y lo más importante, buscan que sus hijos se interesen en los libros”, afirmó Peña. 

De hecho, los padres latinos que asistieron con sus hijos, resaltaron la importancia de la lectura y la educación de los niños que nacen en el seno de una familia con raíces hispanas.

Además, señalaron que cuando los niños ven a otros latinos, como ejemplo, en la literatura o participando en eventos culturales, los anima a seguir más sus sueños y a prepararse o esforzarse por completar alguna carrera en la universidad.

“Hubo una charla con Nick Offerman un autor famoso que ha escrito sobre parques y la moderadora era latina, se veía como nosotras, hablando de los latinos, preguntando por los latinos. La Biblioteca nos está incluyendo y tenemos que aprovechar estos espacios”, dijo Claudia Barragán, una joven que asistió con su madre al evento.

Otros padres dijeron que es importante garantizar que los niños latinos tengan acceso a los libros, especialmente en inglés y en español, porque generalmente en casa, los padres quieren conservar sus costumbres y su idioma.

“Debemos aumentar el acceso de los libros a los niños, para que crezcan con el conocimiento de las palabras, de la literatura y que tengan acceso a libros en inglés y en español con temas de nuestra cultura”, afirmó Nidia Merino, que llegó al evento junto a su esposo y sus hijos.

Merino trabaja desde su pequeña empresa produciendo libros bilingües para niños de cinco años en delante que tratan sobre ciencias, cultura y educación financiera. Todos con enfoque hispano.

FAMILIAS. Docenas de familias hispanas disfrutaron del evento. El vicepresidente contenido de ETL, Rafael Ulloa, comparte con visitantes/Carmen Rodríguez para ETL

Los Magonistas 

Rafael Ulloa, vicepresidente de Contenido de El Tiempo Latino, participó en el conversatorio junto a Kelly Lytle Hernández, profesora de historia, experta en migración, grupos raciales y encarcelamientos masivos y autora del libro “Bad Mexicans”.

El libro narra la historia de los Magonistas, un grupo de mexicanos que se vio obligado a emigrar hacia Estados Unidos y que desde ahí construyó, en el territorio estadounidense, su red de revolucionarios que lucharon en contra de la dictadura de Porfirio Díaz.

Lytle Hernández, descrita como una “historiadora rebelde” (Rebel Historian), explicó cómo este grupo, que luego se convirtió en el movimiento de los Magonistas, fueron los primeros inmigrantes mexicanos en EEUU con un medio de comunicación operando desde la zona fronteriza.

La autora también señala en el libro, cómo Ricardo Flores Magón, cruzó la frontera y estando detenido en una cárcel estadounidense mantuvo la rebelión en contra de Porfirio Díaz.

“Estos son los primeros grupos en los que se empieza a hablar de migración, de la segregación, de violencia social; y de cómo nació el FBI, la agencia de investigaciones, por ejemplo, para perseguir a los Magonistas, que mantenían sus actividades desde Estados Unidos”, explico la autora.

Los Magonistas controlaron por, aproximadamente, seis meses parte del territorio entre Tijuana y Mexicali. Desde ahí, mantuvieron el control del movimiento de la revolución mexicana en 1911. 

Varias acciones revolucionarias en contra del Porfiriato se gestaron en Los Angeles, California; luego, se esparcieron hasta Baja California y después, en distintos estados mexicanos, incluidos Sonora, Chihuahua, Coahuila, Oaxca y Veracruz. 

Lytle Hernández nació y se crió en San Diego, CA. De joven vio cómo muchos jóvenes de color, latinos o mexicanos desaparecían de sus barrios porque habían sido capturados, encarcelados o deportados y cómo la segregación de estos grupos contribuyó a la marginación social.

Estas historias la conmovieron y la empujaron para empezar a trabajar en investigaciones que le ayudaran a comprender por qué los jóvenes negros o latinos son impactados directamente con acciones político-sociales que están enfocadas en grupos raciales.

“Los jóvenes latinos y negros necesitan saber que sus comunidades son parte de la historia. Espero que este libro, le dé a nuestras comunidades un sentido de pertenencia y de ser parte de lo que pasó en realidad en nuestros países”, acotó la escritora.

PARTICIPACIÓN. Niños, jóvenes y adultos disfrutaron de las actividades desarrolladas durante el festival/Carmen Rodríguez para ETL
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