Los votantes en los distritos 43, 61 y 62 de Des Moines emitieron sus votos en la escuela secundaria Roosevelt en las elecciones del 3 de noviembre de 2020 | Foto Phil Roeder con licencia Creative Commons
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A menos de dos meses para las elecciones intermedias, los funcionarios electorales tienen la vista en la preparación de la votación anticipada, que inicia en octubre. Pero parte de esta fuerza laboral ha estado ocupada y abrumada respondiendo cientos de solicitudes de registros públicos sobre las elecciones de 2020.

Se trata de una campaña coordinada que llevan a cabo partidarios del expresidente Donald Trump, quienes hacen cientos de solicitudes casi idénticas para pedir registros de votación de 2020, abrumando las oficinas electorales, informó The Washington Post.

Los funcionarios electorales de casi dos docenas de estados y decenas de condados atienden una ola sin precedentes de solicitudes de registros públicos, que más que acceder a la información, pretende obstaculizar su trabajo y debilitar un sistema que ya trabaja con dificultades.

En muchos casos, responder a las solicitudes conlleva días y, por consecuencia, paralizan los preparativos para las elecciones de noviembre.

Entre el derecho y el caos. Las solicitudes de registros públicos están amparadas bajo la ley, ya que promueven uno de los principios del sistema democrático: que el gobierno debe ser transparente y responsable.

  • Pero la campaña explota el derecho al acceso a la información pública y para algunos funcionarios que intentan cumplir con la ley se trata de un abuso del sistema.
  • “Es el derecho del público a la transparencia, y lo entiendo”, dijo Chuck Broerman, el secretario republicano del condado de El Paso, Colorado, quien contrató a un empleado adicional para la división de elecciones de 10 personas para manejar las solicitudes de registros públicos.
  • “Pero al mismo tiempo, me han informado que parte de esto se ha hecho quizás deliberadamente para romper el sistema. Y tienes que preguntarte, ¿por qué quieren hacer eso?”, cuestionó Broerman.
  • Ya los funcionarios electorales, tanto estatales como locales, lidian desde 2020 con las presiones que supusieron las afirmaciones falsas del expresidente Trump y sus aliados, quienes señalaron fraude y cuestionaron la integridad del sistema. La avalancha de solicitudes de registros públicos supone otro esfuerzo que sobrellevar para ellos.
  • Matt Crain, director de la Asociación de Secretarios del Condado de Colorado, usó un término informático para poder explicar y dimensionar el evento: “La única forma de verlo es como un ataque de denegación de servicio al gobierno local”, explicó.
  • Un ataque de denegación del servicio, mejor conocido como DDoS, es un tipo de ciberataque que intenta hacer que un sitio web deje de estar disponible colapsándolo con un tráfico malintencionado. De esa forma, no puede funcionar correctamente.

¿Por qué hacen estas solicitudes? Muchos de los que han estado haciendo estas solicitudes de registros públicos siguen el llamado de varios simpatizantes de Trump, que también afirman sin fundamento que hubo fraude en 2020.

  • Entre ellos está Mike Lindell, fundador de My Pillow, una empresa de almohadas. A mediados de agosto exhortó a sus seguidores a obtener copias de lo que se conoce como "registros de votos emitidos" de todas las oficinas electorales del país.
  • Lindell transmitió en vivo su llamado en la cumbre “Momento of Truth” y recibió un impulso adicional del exasesor de Trump, Steve Bannon, quien hizo su podcast desde el evento.
  • El registro de votos emitido muestra cómo n individuo votó en la boleta. Las boletas en sí mismas son registros de votos emitidos, pero algunas máquinas de votación también pueden generar otros datos en forma de informe. La ley federal requiere que las oficinas mantengan esos registros durante 22 meses. Lindell quiere preservar los registros antes de que expire el periodo.
  • Lindell cuestionó que el objetivo final de inundar las oficinas electorales con estas solicitudes sea desequilibrar sus rutinas e interrumpir su flujo de trabajo. “Esto es para salvar a nuestro país”, dijo Lindell. “¿No quieren trabajar? Para eso les pagan”.
  • Sin embargo, el propio Lindell no realizó una solicitud. “La ironía es que, si Lindell quería los registros de votos emitidos, podría haber presentado una solicitud para obtenerlos. Ellos no hacen eso”, cuestionó Matt Crain.
  • “Lanzaron este llamado a la acción para que la gente lo haga, y saben que va a inundar estas oficinas, especialmente las oficinas medianas y pequeñas que ya no tienen suficiente personal y están abrumadas. Saben exactamente lo que están haciendo”, aseguró.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post

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