Unos 19 estudiantes de cuarto y quinto grado de la Escuela Primaria Harriet Tubman, en el vecindario de Columbia Heights de Washington DC, se pusieron batas blancas el miércoles 22 de abril durante una ceremonia organizada por el programa Mini-Med School de la Universidad Howard. El evento marca el cierre del segundo ciclo del programa, en el que futuros médicos enseñaron ciencia, salud y carreras médicas a niños de sus propias comunidades.
Qué es el programa Mini-Med School
Mini-Med School es una alianza entre la Escuela de Medicina de Howard University y las Escuelas Públicas del Distrito de Columbia (DCPS). Estudiantes universitarios de medicina, odontología, farmacia y enfermería visitan mensualmente la Escuela Primaria Harriet Tubman para impartir clases de una hora a niños de cuarto y quinto grado sobre temas como primeros auxilios, anatomía, cardiología, dermatología, salud dental y sistemas respiratorios.
El programa formal se lanzó en el ciclo 2024-2025, aunque el doctor Mark Burke, profesor de Fisiología y Bioestadística de Howard, lleva años realizando actividades de divulgación médica en Tubman Elementary, ubicada cerca del campus de Howard en Columbia Heights. Este año el programa también incorporó a estudiantes del programa de asistentes médicos durante sesiones previas del ciclo para ampliar la oferta temática. En la sesión más reciente, los niños aprendieron a tomar el pulso, medir la presión arterial y registrar la temperatura de un paciente.
Por qué importa tener médicos que se parezcan a sus pacientes
La decana de la Escuela de Medicina de Howard, la doctora Andrea Hayes-Dixon, explicó ante los niños el porqué de estas iniciativas. "La investigación ha demostrado que si tu médico se parece a ti y eres de la comunidad negra o latina, realmente vives más tiempo", dijo Hayes-Dixon en declaraciones a WTOP.
"Necesitamos desesperadamente más médicos en este país que puedan regresar a sus propias comunidades y ayudarlas".
La Escuela de Medicina de Howard es la escuela médica históricamente negra más antigua y grande de Estados Unidos, fundada en 1868. Hasta mediados del siglo XX, formó a cerca de la mitad de los médicos negros del país.
Los niños como maestros de los médicos
La experiencia también resultó formativa para los propios estudiantes universitarios. La estudiante de medicina de segundo año Akila Islam señaló que el programa fue un aprendizaje de doble vía.
"Como estudiantes de medicina, a menudo pasamos los primeros años con la nariz enterrada en los libros. Al ir a la comunidad, aprendimos a traducir ideas médicas complejas para que niños de tercero, cuarto y quinto grado pudieran entenderlas. Es una habilidad que nos hará mejores médicos", dijo Islam.
Un ejemplo que ilustra ese aprendizaje mutuo: cuando los estudiantes universitarios presentaron un modelo de piel con cabello liso, los niños señalaron que ese modelo no los representaba porque ellos tienen cabello rizado.
"Pudimos tomar eso y decir: la próxima vez que vengamos a enseñar esto, vamos a añadir cabello rizado", explicó Hayes-Dixon a DC News Now.
Una ceremonia con batas y un juramento
Al cierre del programa, cada estudiante recibió una bata blanca, intencionalmente grande, como las que usan los propios médicos al inicio de su formación, y un certificado firmado por la decana Hayes-Dixon con un "Juramento de Excelencia". La ceremonia contó con la presencia del canciller de las Escuelas Públicas del Distrito, Lewis D. Ferebee, quien celebró la alianza entre Howard y las escuelas locales.
La estudiante de medicina Jacquanna Easy resumió el espíritu del programa: "Nuestra meta es ayudarles a ver que hay muchos caminos profesionales en la medicina que pueden elegir, y ampliar ese horizonte de posibilidades en su vida".