Los negocios de Ocean City, Maryland, enfrentan un verano incierto: los retrasos en el proceso de visas J-1 para estudiantes extranjeros amenazan con dejar sin personal a hoteles, restaurantes y tiendas antes de que arranque la temporada alta.
Un programa que sostiene la economía de playa
Cada verano, Ocean City depende de cerca de 4.000 estudiantes universitarios de otros países para cubrir los casi 12.000 empleos estacionales que demanda su industria turística. Lo hacen a través del programa Summer Work Travel del Departamento de Estado, que otorga visas J-1 a jóvenes que vienen a trabajar y conocer el país durante sus vacaciones académicas.
Amy Thompson, presidenta y directora ejecutiva de la Greater Ocean City Chamber of Commerce, resumió el peso del programa: lleva dos décadas siendo un activo fundamental para los empleadores de la ciudad. El año pasado, Ocean City recibió 3.635 participantes del programa, más que cualquier otro destino del país, por encima de Orlando, Florida, que quedó en segundo lugar con cerca de 3.500.
Qué está causando los retrasos
Este año, varios factores se combinan para dificultar la llegada de esos estudiantes antes del Memorial Day, el fin de semana del 25 de mayo que marca el inicio oficial de la temporada.
El primero es la revisión de redes sociales de los solicitantes. Según Thompson, ese proceso tarda ahora seis veces más que antes, lo que satura las embajadas. A eso se suma que el personal consular en varios países se ha reducido, y que el Departamento de Estado está priorizando citas para aficionados que quieren venir al Mundial 2026, que se celebra en Estados Unidos en junio y julio.
Mark Overmann, director ejecutivo de la Alliance for International Exchange, organización con sede en Washington DC que defiende estos programas, describió el problema de fondo: el mayor tiempo que requiere ahora el personal de las embajadas para procesar cada solicitud genera un atasco que afecta a estudiantes de múltiples países. En las últimas semanas, quince congresistas se unieron a un esfuerzo bipartidista para pedir al secretario de Estado Marco Rubio que garantice recursos consulares suficientes para procesar las visas J-1 a tiempo.
Negocios concretos ya sienten el impacto
En el hotel Princess Royale, el director de recursos humanos Nik Johnson confirmó que el problema ya es real, hay estudiantes confirmados para trabajar antes del Memorial Day que aún no tienen cita de entrevista en su consulado, y otros que la tienen programada para después de la fecha en que debían estar en Ocean City. "Hemos tenido bastantes problemas", dijo Johnson. El impacto, advirtió, no sería solo operativo sino también visible para los visitantes.
Según datos del Departamento de Estado, el año pasado 5.209 estudiantes con visa J-1 llegaron a Maryland en total, la gran mayoría de ellos a Ocean City, donde trabajaron como meseros, bartenders, empleados de tiendas y personal de limpieza en hoteles.
Qué pueden esperar los visitantes y los empleadores
Thompson dijo que los empleadores de Ocean City comenzaron a gestionar el proceso con más anticipación que en años anteriores y que también están pidiendo ayuda directamente a legisladores federales. Aunque no tiene certeza sobre el resultado final, confía en que los visitantes no notarán una diferencia en la atención. Aun así, reconoció que no puede garantizarlo: la disponibilidad de citas consulares en varios países simplemente se ha reducido.
Para los negocios que dependen del programa, la alternativa es limitada. La demanda de trabajadores en temporada alta supera con creces la oferta local, y cambiar esa ecuación en pocas semanas no es posible. Si los retrasos persisten, los primeros fines de semana de verano, los más importantes económicamente, podrían verse afectados.