El rey Carlos III y la reina Camila cerraron el miércoles su visita de Estado a Estados Unidos con un desfile por el centro histórico de Front Royal, Virginia, un pueblo de 16.000 habitantes que celebra este año su 250 aniversario.
Una parada inesperada en el Valle de Shenandoah
Front Royal es el punto donde el norte de Virginia comienza a convertirse en el Valle de Shenandoah. La elección del pueblo como última parada de la gira real sorprendió a sus propios residentes, muchos esperaban que los reyes se detuvieran en una ciudad más grande.
La visita se enmarca en la celebración America 250, que conmemora los 250 años de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. Los reyes llegaron al país el lunes 27 de abril para una visita de Estado de cuatro días, la primera oficial de la segunda administración Trump, que incluyó una recepción en la Casa Blanca y un discurso del rey ante el Congreso.
El desfile arrancó la mañana del miércoles a las 10 por la calle East Main, flanqueada por negocios locales que decoraron sus escaparates con la bandera del Reino Unido. Las escuelas del condado de Warren cerraron para que las familias pudieran asistir. Los organizadores describieron el acto como un desfile breve pero histórico para una comunidad que no vivía algo similar desde que Bing Crosby pasó por el pueblo en 1950.
Seguridad reforzada y cierre del centro
El centro de Front Royal operó la mañana del miércoles como en una visita de Estado: vallas, cierres viales, puntos de revisión y controles de identidad para acceder a la ruta del desfile. El City Hall y el centro de visitantes permanecieron cerrados.
Las autoridades pidieron a los asistentes llegar con tiempo suficiente para pasar la revisión de seguridad. Se prohibió el ingreso con mochilas, mascotas, sillas, selfie sticks, bicicletas, enfriadores y carteles de gran tamaño. El estacionamiento en el centro estuvo limitado, por lo que se recomendó caminar.
"Va a ser un honor recibir a la Familia Real en Front Royal durante esta visita histórica por el 250 aniversario de América", Lori Cockrell, alcaldesa de Front Royal, en comunicado publicado por la Embajada Británica en Washington.




Fotos de EFE/ Octavio Guzmán.
Lo que dicen los residentes
"No todos los días el rey y la reina de Inglaterra visitan tu ciudad", dijo un residente a NBC4. La mezcla de incredulidad y orgullo fue la constante entre los vecinos consultados por los medios locales en los días previos.
Para los comerciantes, la visita representó una oportunidad de visibilidad que la ciudad no había tenido en décadas. Lauren Wood, gerente general de Front Royal Wines, resumió la paradoja del momento:
"Creo que es un poco extraño que este sea el 250 aniversario de separarnos de Inglaterra y lo estemos celebrando con el rey y la reina".
David Downes, dueño del Virginia Beer Museum y aficionado a los pubs británicos, celebró que la pareja real eligiera precisamente un pueblo pequeño: "Es significativo porque esta es una comunidad pequeña que sabe cómo unirse", dijo en declaraciones a WSET.
Para los residentes del norte de Virginia, el destino final de los reyes no pudo ser más simbólico, el mismo pueblo cuyo gentilicio es "Front Royalty" fue el último rincón de Estados Unidos que vio a la monarquía británica antes de partir.