Elon Musk subió al estrado de un tribunal federal en Oakland, California, para testificar contra Sam Altman, el CEO de OpenAI, en un juicio que podría redefinir el control de una de las empresas de inteligencia artificial más influyentes del mundo. Musk demanda $134 mil millones en compensaciones y exige la destitución de Altman y del cofundador Greg Brockman, acusándolos de traicionar la misión original sin ánimo de lucro de OpenAI.
El juicio comenzó el 28 de abril con la selección del jurado y se espera que dure un mes. Además de Musk y Altman, están citados a testificar el CEO de Microsoft Satya Nadella, el investigador Ilya Sutskever y otros nombres clave de Silicon Valley.
Por qué Musk demanda a OpenAI
OpenAI fue fundada en 2015 como organización sin ánimo de lucro con la misión de desarrollar inteligencia artificial segura para beneficio de la humanidad. Musk fue uno de sus principales donantes e impulsores iniciales. Abandonó la junta directiva en 2018 tras desacuerdos sobre la dirección de la empresa.
Al año siguiente, OpenAI creó una rama con fines de lucro para atraer capital e ingeniería de primer nivel. Esa rama ha crecido hasta dominar la estructura de la compañía, con valoraciones de cientos de miles de millones de dólares y acuerdos con Microsoft que incluyen una inversión de $10 mil millones. Musk argumenta que esa transformación viola el acuerdo original con los donantes y que Altman y Brockman se enriquecieron ilegalmente a través de ella.
En su testimonio, Musk fue directo al señalar que la inversión de Microsoft fue el punto de quiebre. "A $10 mil millones de escala, no hay manera de que Microsoft esté dando eso como donación o de forma caritativa", dijo Musk el miércoles en el estrado. "Eso es una cantidad de dinero que no tiene sentido de esa manera."
Qué pide Musk si gana el juicio
Musk pide tres cosas al tribunal: la destitución de Altman como director de la junta sin ánimo de lucro de OpenAI, la remoción de Altman y Brockman como directivos de la empresa con fines de lucro, y que los miles de millones en ganancias que señala como "mal habidas" sean devueltos al brazo benéfico de la organización original.
La defensa de OpenAI tiene una lectura distinta. El abogado William Savitt, representante de Altman y Brockman, dijo al jurado: "Estamos aquí porque Musk no se salió con la suya en OpenAI. Eso es lo que pasó." La defensa también señaló que Musk prometió $1 mil millones en financiamiento para OpenAI pero aportó solo $38 millones.
El conflicto de interés que complica la demanda
Una pregunta central para el jurado es si Musk tiene motivaciones legítimas o busca dañar a un competidor. Musk fundó xAI en 2023, su propia empresa de inteligencia artificial que compite directamente con OpenAI. La empresa contraataca acusando a Musk de usar el litigio para sabotear a un rival en beneficio de xAI.
La jueza Yvonne Gonzalez Rogers dejó claro desde el inicio que la fama y la riqueza de los demandantes no les darán trato especial. Durante el interrogatorio cruzado del miércoles, el abogado de OpenAI mostró documentos que indicaban que Musk buscaba la mayoría de las acciones y los puestos en la junta directiva de la compañía en sus primeros años.
Por qué este juicio importa más allá de Musk y Altman
El caso llega en un momento en que los modelos de OpenAI, incluyendo ChatGPT, están integrados en herramientas usadas diariamente por millones de trabajadores, estudiantes e instituciones en Estados Unidos. Una decisión que obligue a revertir la estructura de la empresa o que cambie su liderazgo tendría efectos directos en el desarrollo de esas herramientas.
El juicio también expone cómo se toman las decisiones más importantes en la industria de la IA: en conversaciones privadas entre tecnólogos multimillonarios, sin supervisión pública ni regulación clara. Tiempo News publicó un análisis detallado sobre las implicaciones más profundas del caso para el futuro de la inteligencia artificial. El juicio continuará esta semana con más testimonio de Musk y se espera que Altman suba al estrado en los próximos días.