El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) actualizó en silencio su sitio web la semana pasada para eximir a los médicos extranjeros de la suspensión de visas impuesta por el travel ban vigente. La medida afecta a ciudadanos de 39 países, entre ellos Irán, Afganistán, Haití, Siria y Yemen, cuyos procesos migratorios habían quedado congelados desde enero.
No hubo comunicado oficial ni conferencia de prensa. La Agencia de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) simplemente publicó una nota en su página: "Las solicitudes asociadas a médicos continuarán siendo procesadas".
Por qué la administración dio marcha atrás
El travel ban, que entró en vigor el 1 de enero de 2026, pausó la renovación de visas, permisos de trabajo y solicitudes de residencia permanente para ciudadanos de 39 países. Los médicos formados en el extranjero quedaron atrapados en ese congelamiento: algunos fueron puestos en licencia administrativa por sus hospitales y al menos una docena fueron detenidos durante controles de tráfico rutinarios porque sus documentos habían vencido sin posibilidad de renovación.
La presión vino del sector salud. El 8 de abril, más de 20 organizaciones médicas —entre ellas la Academia Americana de Médicos de Familia, la Academia Americana de Neurología y la Academia Americana de Pediatría— enviaron una carta de urgencia al secretario de Estado y al DHS advirtiendo sobre las consecuencias para hospitales y pacientes.
Un ejemplo ilustra la magnitud: una red de cuidados intensivos en Luisiana reportó que cuatro de sus siete neumólogos estaban a días de ser suspendidos cuando llegó el cambio de política.
Los números detrás de la decisión
Los médicos formados en el extranjero representan el 23% de todos los médicos con licencia en EE.UU., según una carta firmada por más de 20 organizaciones médicas. El 64% de esos doctores ejerce en zonas con escasez de médicos o en áreas rurales subatendidas. Cerca de 21 millones de estadounidenses viven en zonas donde los médicos formados en el extranjero representan al menos la mitad de los doctores disponibles.
La Asociación de Facultades de Medicina de EE.UU. estima que el país enfrenta una escasez de unos 65.000 médicos, una brecha que podría llegar a 86.000 para 2036.
Qué cambia y qué no
La exención aplica a médicos ya radicados en EE.UU. que necesitaban renovar sus visas, permisos de trabajo o iniciar procesos de residencia permanente. El DHS reanudó el procesamiento de solicitudes para este grupo, incluyendo visas J-1, extensiones H-1B y peticiones de green card.
Lo que no cambia: el travel ban sigue vigente para el resto de las categorías migratorias. Médicos que estén fuera de EE.UU. y quieran ingresar desde países restringidos siguen sin poder hacerlo. Para empleadores de otros sectores, la suspensión de procesamiento permanece activa.
Curtis Morrison, abogado que presentó alrededor de una docena de demandas federales por el congelamiento de solicitudes, calificó la medida como
"un gran avance para los médicos y para la salud en EE.UU."
Curtis Morrison, abogado de inmigración, citado por Newsweek
La situación para médicos latinos y caribeños
Varios países de América Latina y el Caribe están fuera de la lista de 39 naciones restringidas, pero médicos de Cuba, Venezuela y Haití sí estaban afectados por el congelamiento. Con la exención, esos profesionales pueden retomar sus procesos migratorios.
Sebastian Arruarana, médico internista argentino que ejerce en Nueva York y fundador de Project IMG —organización que representa a miles de graduados médicos internacionales—, advirtió que los cambios no son automáticos:
"Los médicos afectados aún no han sido notificados de ningún cambio en su proceso de visa, pero somos optimistas tras ver esta actualización".
Sebastian Arruarana, fundador de Project IMG, citado por The New York Times
Los abogados de inmigración recomiendan a los médicos afectados no viajar fuera de EE.UU. hasta tener en mano los nuevos documentos de aprobación, y presentar solicitudes de reapertura de casos que hayan sido denegados o retirados durante el congelamiento.
Qué sigue
La exención es un alivio puntual, no una reforma estructural. En el Congreso, legisladores de ambos partidos impulsan la expansión del programa Conrad 30 Visa Waiver —que incentiva a médicos extranjeros a trabajar en zonas rurales— para blindar a este sector de futuros cambios de política. Por ahora, hospitales y centros de salud en zonas subatendidas pueden comenzar a restablecer los procesos migratorios de sus médicos.