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Trump revela el diseño del nuevo East Potomac Golf Links, pero el precio sigue sin aclararse

El secretario del Interior Doug Burgum publicó ayer los planos del arquitecto Tom Fazio para transformar el campo público más concurrido de DC en un curso de campeonato. La administración promete tarifas "asequibles", pero no ha dado cifras concretas.

Campo de golf con vista al río al atardecer
Campo de golf público. Foto: Courtney Cook / Unsplash

La administración Trump publicó los primeros planos concretos para remodelar East Potomac Golf Links, el campo público más frecuentado de Washington DC. El secretario del Interior Doug Burgum compartió en redes sociales un diseño del arquitecto Tom Fazio que convertiría el complejo municipal en un campo de campeonato de 18 hoyos, capaz de albergar el US Open o la Ryder Cup, según la Casa Blanca. Lo que no publicó: cuánto costarán las entradas después de la remodelación.

Qué muestran los planos de Fazio

El diseño presentado por Burgum contempla un recorrido de par 72 con más de 7.600 yardas desde las salidas más largas y más de 5.700 desde las delanteras, junto a un campo de práctica, zona de entrenamiento y un campo corto de nueve hoyos. Según el análisis de WTOP, el trazado incluye tres nuevos obstáculos de agua y no guarda parecido con el diseño original de Walter Travis de los años 1920.

Una de las principales preocupaciones de los residentes quedó parcialmente despejada: el lazo de Ohio Drive alrededor de la península y el extremo sur conocido como Hains Point permanecerían intactos, según las imágenes publicadas, lo que preserva las rutas para caminar, andar en bicicleta y pescar que usan miles de vecinos del suroeste de DC.

Lo que desaparece es la variedad de acceso que hoy ofrece el complejo. East Potomac cuenta actualmente con 36 hoyos, un campo ejecutivo de nueve hoyos, un campo de par 3, minigolf y zona de práctica. El nuevo diseño reduciría esa oferta a 18 hoyos de campeonato más un campo corto, lo que, por definición, disminuye la capacidad total del lugar y eliminaría el sistema escalonado que permite a golfistas principiantes progresar de nivel en nivel dentro del mismo complejo.

La promesa de "asequible" sin números

Burgum escribió en su publicación que East Potomac operaría como Bethpage Black en Nueva York y Torrey Pines en San Diego, que cobran menos de $100 a residentes locales. El National Links Trust (NLT), la organización sin fines de lucro que opera el campo actualmente, también celebró el compromiso de mantener precios accesibles para residentes de DC, Maryland y Virginia.

El problema: nadie ha publicado las tarifas proyectadas. Hoy, jugar 18 hoyos en East Potomac cuesta hasta $48 en fin de semana. Fazio es el arquitecto de cuatro campos de Trump; sus otros proyectos cobran entre $200 y más de $1.000 por ronda. El grupo de activistas Save East Po resumió la reacción en redes: "Cero participación pública".

Charles Birnbaum, presidente de The Cultural Landscape Foundation y ex coordinador del Servicio de Parques Nacionales para la Historic Landscape Initiative, advirtió que la propuesta altera de manera drástica el paisaje histórico del lugar.

"El objetivo de la Sección 106 es evitar, minimizar y mitigar esos efectos adversos. Cuando veo el plan actual, es difícil reconocer lo que existe hoy dentro de esta propuesta", expresó Birnbaum.

Un parque histórico, escombros tóxicos y dos demandas

East Potomac abrió en 1921, con el presidente Warren G. Harding como uno de sus primeros jugadores. El complejo está inscrito en el Registro Nacional de Lugares Históricos, lo que obliga al gobierno federal a completar una revisión bajo la Sección 106 de la Ley Nacional de Preservación Histórica antes de proceder con cambios mayores.

A la disputa legal se suma un problema ambiental. Como reportamos la semana pasada, el Servicio de Parques Nacionales descargó más de 30.000 yardas cúbicas de escombros de la demolición del ala este de la Casa Blanca en el predio del campo. Análisis posteriores detectaron plomo, cromo, PCBs y otros metales tóxicos en niveles por encima de los límites de reporte del laboratorio. El Departamento del Interior insistió en que el proceso cumplió con los estándares legales vigentes.

La DC Preservation League presentó una demanda argumentando que el vertido fue ilegal y potencialmente peligroso. Es la segunda acción legal activa contra los planes de remodelación; la primera, como cubrimos en mayo, derivó en una orden judicial que prohíbe al gobierno cerrar el campo o iniciar obras mayores sin notificar al tribunal.

El acuerdo que mantiene el campo abierto, por ahora

A inicios de esta semana, el Departamento del Interior y el NLT firmaron un acuerdo que mantiene los tres campos públicos de DC abiertos —East Potomac, Langston y Rock Creek Park Golf— bajo operación del NLT. Según Golf Digest, el NLT conservará Langston y Rock Creek de forma permanente, mientras que seguirá al frente de East Potomac de manera interina hasta que comiencen las obras de remodelación.

Lo que ocurra después sigue sin definirse. El Servicio de Parques Nacionales es dueño del terreno; el NLT opera el campo bajo contrato. Pero ninguna autoridad ha detallado quién administrará East Potomac una vez que Fazio termine su trabajo, ni bajo qué condiciones de precio o acceso. Como documentamos en febrero, documentos de recaudación de fondos obtenidos por NOTUS muestran que uno de los principales recaudadores de Trump exploró renombrar el campo como "Washington National Golf Course".

Por el momento, East Potomac permanece abierto en su horario habitual. Cualquier cambio mayor requerirá notificación judicial previa.

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