Torres de transmisión de 185 pies de altura cruzarán vecindarios y propiedades escolares de Ashburn, en el condado de Loudoun, después de que la State Corporation Commission (SCC) de Virginia rechazó ayer lunes la última apelación para pausar el proyecto. La orden cerró un periodo de 21 días durante el cual los reguladores podían modificar su decisión.
El proyecto Golden to Mars de Dominion Energy contempla nueve millas de líneas de alto voltaje para alimentar la creciente demanda eléctrica de los data centers de Northern Virginia. La ruta aprobada, conocida como 3A, pasa junto a Rock Ridge High School y Rosa Lee Carter Elementary School, dos escuelas públicas del condado.
Una coalición inédita no fue suficiente
En un movimiento inusual, el Loudoun County Board of Supervisors, el School Board y la propia Dominion Energy pidieron juntos a la SCC que pausara el proyecto mientras negociaban una ruta alternativa. La moción reveló que existían conversaciones de buenas fe entre las tres partes, con una reunión conjunta programada para el 29 de julio.
La SCC rechazó la solicitud horas después, en una orden de dos páginas emitida a las 4:35 p.m. Los reguladores argumentaron que seguir retrasando el proyecto de nueve millas "pondría en riesgo irrazonable la provisión de servicio eléctrico confiable" en Virginia.
El caso llega a la Corte Suprema de Virginia
Con la jurisdicción de la SCC agotada, los opositores al proyecto llevarán el caso a la Corte Suprema de Virginia, el único tribunal con autoridad para revertir una decisión de la comisión. El School Board ya presentó dos peticiones de reconsideración y una moción de emergencia antes de la orden de ayer.
Los vecinos de Loudoun Valley Estates, el vecindario más afectado, enfrentan la posibilidad de que Dominion utilice dominio eminente para adquirir partes de sus propiedades. Algunos patios traseros tienen apenas 35 pies de ancho, una fracción de la altura de las torres propuestas.
Data centers impulsan la demanda
Loudoun County alberga unas 200 instalaciones de data centers, la mayor concentración del mundo. Virginia aprobó en junio el primer impuesto al consumo eléctrico de data centers en EE.UU., con una recaudación estimada de $1.200 millones en dos años. Pero los residentes argumentan que son ellos quienes pagan el precio de esa expansión con líneas de transmisión sobre sus casas y escuelas.
La gobernadora Abigail Spanberger firmó este mes un paquete de 18 leyes energéticas que incluyen protecciones contra el impacto de los data centers en las tarifas residenciales, pero ninguna de esas medidas aborda directamente el trazado de nuevas líneas de transmisión.
La reunión conjunta entre el Board of Supervisors y el School Board de Loudoun, programada para el 29 de julio, se realizará aunque la SCC ya no tenga jurisdicción. Los vecinos la ven como la última oportunidad de presionar por una ruta alternativa antes de que los abogados se pronuncien en Richmond.