Un tercio de los centros de datos planificados en 13 estados de EEUU está en zonas donde los latinos superan el 20% de la población cercana, según un análisis de Climate Power basado en el rastreador de Cleanview y datos del EJScreen, la herramienta ambiental que operaba la EPA. El estudio revisó 108 proyectos y encontró que muchos se ubican en comunidades que ya cargan con altos niveles de contaminación tóxica.
Más de un tercio en zonas de mayoría no blanca
De los 108 proyectos analizados, 39 (36%) están en áreas donde las personas de color superan el 40% de la población cercana. Otros 38 (35%) se ubican en comunidades clasificadas como desfavorecidas según la herramienta de justicia ambiental y económica del programa federal Justice40, que evalúa factores económicos, exposición a contaminación y falta de inversión en vivienda, transporte, agua e infraestructura de salud.
Aguas residuales tóxicas, diésel y partículas finas
Más del 30% de los proyectos (33) están en zonas donde los residentes ya enfrentan un riesgo superior al promedio de exposición a descargas de aguas residuales tóxicas, un riesgo vinculado al uso de químicos refrigerantes que pueden contener PFAS, las llamadas "sustancias químicas eternas" asociadas al cáncer.
Cerca del 37% de los proyectos (40) están en zonas con exposición superior al promedio a partículas finas (PM2.5), un contaminante ligado a asma, infartos, derrames y muerte prematura. Uno de cada cinco proyectos (22) está en áreas con niveles elevados de dióxido de nitrógeno, y más del 12% (14) en zonas con alta exposición a contaminación por diésel, generada en parte por los generadores de respaldo que usan estas instalaciones.
Texas concentra la mayor exposición latina
De los 53 centros de datos planificados en Texas, el estado con más proyectos del estudio, el 45% (24) está en comunidades desfavorecidas y el 60% (32) en zonas donde los latinos superan el 20% de la población. Más de la mitad (28) están en áreas donde las personas de color superan el 40% de los residentes cercanos.
En California, los tres proyectos analizados —de Amazon y Microsoft— están en zonas donde las personas de color representan más de tres cuartas partes de la población cercana. El centro de datos de Amazon en Gilroy se ubica en un área donde el 79% de los residentes es de origen latino o hispano.
El caso de Virginia, la mayor concentración del mundo
El estudio de Climate Power no incluyó a Virginia, Maryland ni DC entre sus estados analizados, pero el patrón que describe ya genera debate en el condado de Loudoun, Virginia, que alberga la mayor concentración de centros de datos del mundo. Reguladores estatales aprobaron recientemente nuevas líneas de alto voltaje junto a escuelas de Ashburn para abastecer a estas instalaciones, y organizaciones como Virginia LULAC han presionado por regulaciones más estrictas sobre su consumo energético, luego de que el estado aprobara el primer impuesto al consumo eléctrico de los centros de datos más grandes.
Climate Power recomienda que, mientras la demanda de estas instalaciones siga creciendo, se exija que operen con energía limpia para reducir el impacto en comunidades que ya enfrentan cargas de contaminación superiores al promedio nacional.