Cuatro de cada diez adultos en Estados Unidos omite o retrasa una medicina recetada porque no puede pagarla, según un nuevo reporte de la organización Patients For Affordable Drugs publicado el 2 de septiembre.
Entre la comunidad latina, la cifra golpea con un problema adicional: el manejo de enfermedades crónicas como la diabetes.
El estudio se basó en entrevistas y cuestionarios semanales a 25 adultos hispanos del sur de Florida durante cinco semanas de la primavera de 2026, con investigadores del Information Futures Lab de Brown University.
El trabajo fue completamente bilingüe, para captar el testimonio de pacientes que compran, racionan o abandonan sus tratamientos.
¿Por qué los latinos con diabetes pagan un precio más alto?
El reporte encontró que 37% de los adultos latinos con diabetes tiene niveles de glucosa elevados, frente a 24% de la población blanca no hispana.
La brecha se explica, en parte, por el costo: en Estados Unidos los medicamentos cuestan en promedio 2,8 veces más que en otros países desarrollados, y las versiones de marca superan hasta cuatro veces el precio que pagarían en el extranjero.
"La enorme angustia de saber que el medicamento existe, pero no poder ir a comprarlo"
Sergio, participante del estudio en el sur de Florida, dijo en el reporte de Patients For Affordable Drugs.
La brecha también se refleja en las consecuencias más graves. Entre las personas de comunidades de minorías, el 20% conoce a alguien que murió por no poder costear su tratamiento, el doble que entre la población blanca no hispana (10%), según la misma investigación.
¿Qué hacen las familias para poder pagar sus medicinas?
El 62% de los participantes dijo haber usado tarjetas de crédito para cubrir el costo de sus medicamentos. Otro 48% admitió tomar menos dosis de la recetada para hacerla rendir más.
Un 43% llegó a compartir sus medicinas con algún familiar, y un 38% recortó gastos en comida u otros servicios básicos del hogar para poder pagarlas.
Para algunos, la brecha de precios entre países empuja a buscar alternativas fuera de Estados Unidos. Así lo documentó también la cobertura de EFE sobre el mismo reporte.
"No logro entender por qué, en otros países, puedo comprarlos por el 25% de lo que cuestan aquí".
Guillermo, participante del estudio, explicó en el reporte.
"He tenido que escoger entre comprar leche y huevos o ir a recoger mis medicamentos".
Cruz, participante del estudio, señaló en el reporte de Patients For Affordable Drugs.
¿Qué sigue después de este reporte?
Patients For Affordable Drugs difunde el informe como parte de su campaña para presionar por controles a los precios de medicamentos recetados a nivel federal.
La organización recopila estos testimonios desde hace años como evidencia frente al Congreso y las farmacéuticas, y el nuevo estudio se suma a una línea de reportes previos centrados en experiencias de pacientes reales.
Para la comunidad del DMV, con una alta proporción de residentes latinos que maneja diabetes u otras condiciones crónicas, el hallazgo confirma un patrón que las clínicas comunitarias ya venían reportando: racionar pastillas no depende de la gravedad de la enfermedad, sino del bolsillo.
El reporte no fija fecha para una posible respuesta legislativa, pero sí deja claro el reclamo de fondo: pagar hasta cuatro veces más que en cualquier otro país desarrollado por el mismo medicamento.