Para que los meses de verano —y de piscinas— sean puro placer, y con el fin de alejar los problemas, el condado de Montgomery lanzó una serie de recomendaciones para evitar accidentes.
El Montgomery County Fire and rescue Service enfatiza que el ahogamiento es una de las principales causas de muerte entre niños de 1 a 4 años, y la tercera causa de fatalidad en niños de todas las edades.
Para que el número del verano sea cero muertes, el condado lanzó una campaña de seguridad en el agua que contiene consejos clave. Los principales son:
nEstar atento. Datos de la National Safe Kid Campaign revela que 9 de cada 10 niños de 1 a 14 años que se ahogan no estaban siendo supervisados. Cualquier distracción‚ celular, iPad, charla, etc— pueden resultar en una fatalidad.
nAprender a nadar, y nunca nadar solo. Es una de las armas básicas para estar seguro en el agua. Y saber flotar de espaldas es el primer paso. Estar acompañado en la piscina es muy importante, hasta los pequeños pueden cansarse y sufrir calambres.
nNo confiar en que “el niño nada bien”. Que el pequeño aprenda a nadar no quiere decir que sea hábil en el agua. Siempre tiene que haber un adulto que esté vigilando lo que los niños hacen, aunque sean buenos nadadores.
nSaber que los segundos cuentan. Siempre es imprtante tener un teléfono celular a mano cuando se está en la piscina. Porque si hay una situación de emergencia hay que llamar al 911 inmediatamente, y unos segundos pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte.
nAprender técnicas de resucitamiento. Es bueno saber responder a una emergencia.
nEvitar los flotadores. Los niños no siempre están más seguros en ruedas flotantes. También hay que supervisarlos.
nNo “descansar” en los salvavidas. Las personas que supervisan a los nadadores son importantes, pero no suplantan el cuidado y la vigilancia de los padres.
nVigilar a los niños cuando están fuera de la piscina. A los chiquitos les encanta jugar en los bordes de las piscinas. y un resbalón puede ser el comienzo de un problema grave.
nPrestar atención al parte meteorológico. Las piscinas no son seguras si hay tormenta. Lo mejor es salir rápido y alejarse del mal tiempo al aire libre.
nConocer los propios límites. Hay que “escuchar al cuerpo”, estar muy cansado, o sentir mucho frío o el sol fuerte en la piel son señales de alerta de que ya es momento de dejar de nadar.
nNo beber en la piscina. El alcohol es la causa de la mitad de los ahogamientos en adultos.