El Departamento de Transporte de DC (DDOT) celebró el pasado martes un hito de su programa piloto de bicicletas eléctricas para repartidores de comida: desde que arrancó el verano pasado, los participantes han completado unas 15.000 entregas y cambiado varias miles de baterías en las estaciones de intercambio instaladas en Adams Morgan y el Southwest Waterfront.
Cómo funciona el programa
El piloto, financiado a través del City Climate Innovation Challenge Program del Los Angeles Cleantech Incubator (LACI), duró un año y operó en dos grupos de 35 participantes cada uno. Los repartidores se inscribieron a través de la aplicación Whizz y pudieron elegir entre una e-bike nueva o reacondicionada. El costo mensual fue de $129 para bici nueva o $69 para la reacondicionada, con opción de comprarla al final del programa por un pago final de $120.
La empresa PopWheels instaló armarios de carga de batería en dos puntos de la ciudad — cerca del Festival Center en Adams Morgan y junto a la Westminster Presbyterian Church en el Southwest — cada uno con capacidad para cargar hasta 16 baterías a la vez. El intercambio toma menos de tres minutos.
Ty Cockrum, uno de los participantes, describió la diferencia que supone para su trabajo cotidiano. Usar la e-bike elimina el problema del estacionamiento, reduce el miedo a que le roben el vehículo y le permite hacer más entregas por turno.
El objetivo: sacar las motos de gas de las calles
Para DDOT, el programa tiene un propósito doble: reducir emisiones y mejorar la seguridad vial.
"El objetivo del piloto es que la gente deje los vehículos y motos de gasolina y pase a las e-bikes, porque es una opción más sostenible, y también es una forma más segura y confiable de cargar tus e-bikes", expresó Tasin Malik, planificador de transporte de DDOT.
La directora de DDOT, Sharon Kershbaum, añadió que el programa demuestra que los compromisos del plan de movilidad moveDC son "compromisos accionables" que se ejecutan en los vecindarios de la ciudad.
Un contexto con mucho en juego para la comunidad trabajadora
El programa cobra especial relevancia para los repartidores inmigrantes de DC. Muchos de los conductores de motos que trabajan para DoorDash y UberEats en la ciudad son venezolanos que llegaron en 2022, y desde el endurecimiento de las operaciones de ICE en el Distrito, parte de esa fuerza laboral optó por pasar a bicicletas para reducir su visibilidad en la calle, o abandonó la ciudad. Ese contexto hace que un programa que subsidia e-bikes confiables y seguras tenga un alcance que va más allá del clima.
No es la primera vez que DDOT interviene en este mercado. Como cubrimos en 2025, el fiscal general de DC demandó a Gopuff por clasificar erróneamente a sus repartidores como contratistas independientes, lo que les negaba derechos laborales básicos.
El programa piloto está programado para concluir este verano. DDOT y LACI evaluarán los resultados para decidir si expanden el modelo a más repartidores y zonas de la ciudad. El progreso del piloto se publica en sustainability.ddot.dc.gov.