Doug Mastriano, senador del estado de Pennsylvania, en una fotografía de archivo | Foto EFE/EPA/JIM LO SCALZO

Hasta finales de mayo, los votantes en las primarias republicanas han elegido al menos 108 candidatos para cargos estatales o al Congreso de Estados Unidos que han repetido las afirmaciones falsas de fraude electoral del expresidente Donald Trump, según un análisis de The Washington Post.

La cifra alcanza 149 candidatos cuando se incluye a aquellos postulantes que han hecho campaña con medidas para endurecer las leyes electorales o que se apliquen de una forma más estricta de lo que está establecido a pesar de la evidencia de fraude generalizado en las elecciones de 2020.

¿Por qué es importante? El análisis de el Post muestra hasta qué punto las afirmaciones falsas de fraude electoral de Trump han calado en las campañas y en los votantes de las primarias republicanas de este año.

  • Estos candidatos además se postulan en distritos o estados que suelen inclinarse por los republicanos y que, según las calificaciones de Cook Political Report, es probable que ganen en noviembre.
  • Algunos de ellos se presentan para tomar cargos estatales que se involucran en la administración electoral como gobernador, vicegobernador, fiscal general y secretario de estado.

Una nueva fuerza. A un año y medio después de que el presidente Joe Biden tomó la presidencia y sin haber evidencias de fraude, las afirmaciones falsas no han desaparecido, sino que se han vuelto omnipresentes en el Partido Republicano.

Los miembros del Comité del 6 de enero, un panel de la Cámara de Representantes que se ha dedicado a investigar sobre los sucesos del 6 de enero de 2021, han definido la repetición y difusión de estas afirmaciones como “La gran mentira”.

En detalle. En total han escogido 86 candidatos a la Cámara de Representantes, ocho candidatos al Senado, cinco para gobernador, cuatro para fiscal general del estado y uno para secretario de estado.

  • Muchos de los que ganaron la candidatura no solo abrazan las afirmaciones falsas de fraude electoral, sino que además manifiestan sus intenciones de utilizar los cargos públicos para influir en los resultados electorales.
  • El análisis de The Washington Post incluye las elecciones primarias realizadas desde el 1 de marzo hasta el 24 de mayo. Los recientes comicios el 7 de junio no están incluidas, pero tienen previsto actualizar la data a medida que avancen las contiendas.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post