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Miles de maestros de guarderías en DC enfrentan recortes salariales por el presupuesto de Bowser

La alcaldesa Muriel Bowser propone eliminar el Early Childhood Educator Pay Equity Fund en el presupuesto FY2027, lo que podría revertir los aumentos salariales de más de 4.000 educadoras de cuidado infantil en DC. El concejo tiene hasta junio para decidir.

Foto de RDNE Stock project/Pexels.

Más de 4.000 maestras de guarderías y centros de cuidado infantil en Washington DC podrían ver recortados los aumentos salariales que recibieron en los últimos años. La alcaldesa Muriel Bowser propuso eliminar casi por completo el Early Childhood Educator Pay Equity Fund en su presupuesto para el año fiscal 2027, que comienza el 1 de julio. El concejo del Distrito tiene hasta finales de junio para aprobar o modificar la propuesta.

Qué es el Pay Equity Fund y qué está en juego

El Early Childhood Educator Pay Equity Fund es un programa pionero en el país, creado por el concejo de DC en 2021, que usa fondos recaudados de un impuesto a los residentes con ingresos superiores a $250.000 al año para elevar los salarios de las educadoras de centros de cuidado infantil hasta niveles comparables a los de los maestros de escuelas públicas del Distrito.

Desde su creación, la Oficina del Superintendente Estatal de Educación (OSSE) distribuyó más de $177 millones para aumentar el sueldo de educadoras en 365 centros de cuidado infantil. En sus primeros dos años el programa repartió más de $80 millones entre más de 4.000 proveedores, y en 2024 entregó más de $67 millones solo a centros con licencia. El impacto fue concreto: un estudio en curso encontró que el fondo aumentó la oferta de mano de obra calificada en un 7% y añadió 1.500 nuevos cupos de cuidado infantil en toda la ciudad.

Bowser propone un recorte de $60 millones al fondo para FY2027, lo que en la práctica lo eliminaría. Es la segunda vez consecutiva que la alcaldesa propone cortar el programa: en 2024 también lo intentó, y el concejo restauró el financiamiento. Esta semana, el Washington Post documentó el impacto humano de lo que significaría perder esos ingresos para las educadoras que reorganizaron sus vidas a partir de los aumentos.

Las maestras que reorganizaron sus vidas con el aumento

Shremaine Stewart, maestra de cuidado infantil en DC, contó a Washington Post que antes del programa ganaba más preparando sándwiches en una tienda de comestibles en Florida que educando niños en un centro de cuidado. El fondo cambió esa ecuación. Ashley Ross, maestra de preescolar con casi 20 años de experiencia en Gan HaYeled, en el noroeste de DC, vio su salario crecer de unos $47.000 a más de $52.000 anuales desde 2022. Con ese dinero compró un auto, se mudó a un apartamento más cercano a su trabajo y pagó útiles escolares para cinco sobrinos.

Ante el riesgo de perder ese ingreso, Ross enfrenta una decisión que preferiría no tener que tomar.

"Sin equidad salarial, no tiene sentido. Todo el mundo tiene que vivir en el mundo real. Tienes que elegir entre el amor a tu trabajo o tus ingresos", afirmó.

La posición de Bowser y la respuesta del concejo

La alcaldesa defendió el recorte argumentando que el fondo no logró hacer el cuidado infantil más accesible ni crear más cupos para las familias.

"La idea de que el Pay Equity Fund creó más cupos de cuidado infantil es falsa. Y creo que el argumento de que hizo el cuidado infantil más asequible también es falso", expresó Bowser.

Varios miembros del concejo rechazaron esa postura. La concejal at-large Christina Henderson señaló que el fondo estabilizó el mercado de cuidado infantil y permitió que las educadoras pudieran vivir y sostener a sus familias en el Distrito. Janeese Lewis George, concejal del Ward 4 y candidata a la alcaldía, calificó el recorte como un fracaso moral.

"Las educadoras de primera infancia no reciben bonificaciones por firma. No reciben horas extras. No reciben pago por riesgo. Ellas no son el problema", aseguró Lewis George.

Organizaciones de la sociedad civil como Under 3 DC advirtieron que el recorte combinado, $60 millones al fondo más $25 millones menos al programa de subsidio de cuidado infantil, golpearía a las familias trabajadoras que dependen de ambos programas para poder trabajar.

"Es cruel para las familias del Distrito que hacen su mayor esfuerzo por criar a sus hijos en la ciudad y llegar a fin de mes", expresó Tazra Mitchell, miembro del comité ejecutivo de Under 3 DC y directora de política del DC Fiscal Policy Institute.

Qué significa para las familias latinas de DC

El programa aplica exclusivamente en Washington DC, no cubre centros de cuidado en Maryland ni Virginia. Si tu hijo asiste a un centro con licencia de OSSE y la educadora participa en el fondo, los cambios podrían afectar la estabilidad del personal que cuida a tu familia. Centros que pierdan educadoras calificadas podrían verse obligados a cerrar cupos o reducir horarios.

El recorte al fondo salarial agrava una situación ya tensa. En las últimas semanas, DC anunció una lista de espera para el subsidio de cuidado infantil a partir del 12 de mayo, lo que ya limita el acceso de nuevas familias al programa. El subsidio actualmente apoya a más de 7.500 niños, pero la alcaldesa busca reducir la inscripción a 6.000.

Para saber si tu centro de cuidado participa en el Pay Equity Fund o para información sobre el subsidio, puedes consultar directamente con OSSE en osse.dc.gov o llamar al (202) 727-6436.

El concejo de DC tiene hasta finales de junio para aprobar el presupuesto final. Activistas y organizaciones de base ya preparan una campaña de presión similiar a la de 2024, cuando lograron revertir un recorte igual. En ese ciclo, el fondo fue financiado con $70 millones. Esta vez, advierten, la batalla será más difícil.

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