Cuarenta madres inmigrantes detenidas por ICE en marzo llevan 90 días con un monitor de tobillo que, según ellas, les dificulta conseguir trabajo y las expone a señalamientos públicos en Baltimore.
El grupo, que se identifica como Las Madres Unidas en la Lucha, se reunió el martes frente a las oficinas de ICE en la ciudad para entregar cartas que pedían el retiro de los dispositivos, pero las autoridades no las aceptaron.
Noventa días con el monitor puesto
Una de las mujeres relató que la vigilancia constante desde hace 90 días le dificulta conseguir empleo y la expone a discriminación social cuando la gente nota el dispositivo, de acuerdo con el reportaje de CBS Baltimore.
Otra integrante del grupo denunció que el operativo de marzo violó sus derechos, la separó de sus hijos y la mantuvo, junto a otras detenidas, en condiciones que describió como deplorables durante los días que estuvo bajo custodia.
Las mujeres cuentan con habeas corpus concedido y procesos de asilo activos, sin que se les haya emitido una orden de deportación, mientras esperan audiencias en corte migratoria.
Ramos califica de inconstitucionales las acciones de ICE
La concejal de Baltimore City Odette Ramos calificó de inconstitucionales las acciones de ICE contra la comunidad latina de la ciudad durante la manifestación del martes frente al edificio federal.
El reclamo se suma a otros frentes legales contra la agencia en la región. Este mes, una corte de apelaciones frenó temporalmente las redadas de ICE en iglesias de Baltimore, en un caso que incluye a una congregación cuáquera de la ciudad.
Moore también cuestiona las tácticas de ICE
El mismo día, el gobernador Wes Moore cuestionó las tácticas usadas por agentes federales durante los operativos migratorios de mediados de agosto en Maryland y Virginia, que llevaron a la detención de 1.300 personas, un tercio de ellas con antecedentes penales previos.
Moore señaló que ese tipo de operaciones socava la confianza entre las fuerzas del orden y las comunidades a las que sirven sin hacerlas más seguras, y agregó que líderes empresariales le reportaron trabajadores legales removidos de hogares de ancianos y agricultores atemorizados por el despliegue de agentes.
El temor generado por estos operativos ya se refleja en las aulas: la matrícula de estudiantes hispanos en Maryland cayó este año en medio del miedo a que agentes de ICE se acerquen a las escuelas, según reportó ETL Baltimore esta semana.
Otros estados avanzan en protecciones estatales
Restricciones similares ya existen en el resto de Maryland: desde mayo, maestros, hospitales y cárceles del estado tienen prohibido reportar el estatus migratorio de pacientes o estudiantes a ICE, una medida que también aplica en el DMV.
Otros estados han ido más lejos: en agosto, Massachusetts promulgó lo que sus autoridades describen como la ley más fuerte del país contra la cooperación con ICE, un modelo que activistas locales han pedido replicar en Maryland.
Las Madres Unidas en la Lucha planea continuar las protestas mientras esperan una respuesta de ICE sobre el retiro de los monitores, y sus abogados preparan las próximas audiencias de asilo en las semanas siguientes.
Familias que enfrenten una situación similar pueden buscar orientación legal gratuita en organizaciones de inmigración antes de asistir a cualquier cita con las autoridades migratorias.