La piel de la cara está expuesta constantemente a la suciedad del ambiente y a los rayos del sol. Además, si usamos maquillaje para corregir imperfecciones o darle un poco de color al rostro, los poros se tapan, lo que hace que la grasa natural de la piel se mantenga retenida, lo que puede producir puntos negros.
Para lograr un rostro sano y reluciente, es importante mantener una limpieza constante y adaptada a nuestro tipo de piel.
Los productos que desees utilizar deben ser acordes a las características de tu piel: grasa, seca o mixta.
-Seca: a tu piel le cuesta trabajo mantenerse hidratada, por lo que eres propensa a la resequedad, arrugas e irritación.
-Grasa: tu piel se ve brillosa y es propensa a los brotes de acné en todo el rostro.
-Mixta: la producción de la grasa natural se concentra en la zona T (frente, nariz y barbilla, por lo general se concentra en las mejillas y debajo de los ojos) y el resto es un poco más seca.
Pasos para limpiar eficientemente el rostro
1.Limpieza diaria. Debes limpiar tu cara cada día antes de irte a dormir, incluso si has estado todo el día en casa y no hayas usado maquillaje. Recuerda que tu rostro se ensucia también con la grasa que produce la piel, el polvo del medio ambiente y diversos factores, por eso la higiene diaria es fundamental.
2.Productos adecuados para tu piel. Cuando elijas los productos que deseas aplicar en tu rostro, verifica que estén diseñados para tu tipo de piel.
3.Jabón. Limpia tu cara con el jabón de tu preferencia, frotando el producto suavemente de manera circular, evitando la zona de los ojos. Para enjuagar, utiliza agua templada, evitando que esté muy caliente o muy fría, ya que esto puede dañar la piel.
4.Uso correcto de la toalla. Cuando retires el producto, seca tu rostro con una toalla, evitando restregar el paño contra la cara. Presiona la tela suavemente sobre el rostro para no agredir la piel.
5.Tónico facial. Este producto es utilizado para revitalizar la piel luego de que hemos retirado la suciedad con el jabón. Aplícalo suavemente con un algodón, evitando, de nuevo, la zona de los ojos, donde es recomendable utilizar productos destinados para esa área.
6.Crema hidratante. Para finalizar, hidrata y humecta tu piel con una crema facial. Esto te permitirá mantenerla nutrida y protegida ante los agentes externos.