Registro general del club Mar-a-Lago, mansión del presidente estadounidense, Donald Trump, en Palm Beach, Florida | Foto EFE/Cristóbal Herrera/Archivo
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El expresidente Donald Trump no solo tenía el hábito inusual de romper archivos de su administración en la Casa Blanca, sino que también llegó a retirar varias cajas con documentos que debían ser entregados a la Administración Nacional de Archivos y Registros. El mes pasado la agencia tuvo que ir hasta su residencia en Mar-a-Lago, Florida, a recuperarlos, informó The Washington Post.

Asesores de Trump rechazaron cualquier mal intención detrás del hecho y señalaron que las cajas contenían “recuerdos, obsequios, cartas de líderes mundiales y otra correspondencia”, afirmó el Post.  Entre los documentos había una carta que Barack Obama le dejó a su sucesor y correspondencia con el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un.

Archivos Nacionales ha enfrentado desafíos con los registros de la administración Trump. Algunos están rotos y vueltos a pegar con cinta adhesiva y otros simplemente llegaron en pedazos a la agencia, así como al Comité del 6 de enero que hace semanas recibió documentos de la administración vinculados con el asalto al Capitolio, tras una batalla legal.

La ley de registros presidenciales. El texto indica que los presidentes deben preservar todo el material histórico relevante y entregarlos a Archivos Nacionales. Incluye resúmenes, notas escritas a mano, correos electrónicos, faxes.

  • La agencia puede poner a disposición del público parte de los documentos luego de 12 años después de que el presidente deje el cargo.  
  • Los presidentes deberían tomar todas las medidas necesarias para preservar sus registros. En el caso de la administración Trump, funcionarios se encargaban de recoger y pegar algunos de los documentos Trump. Incluso abogados de la Casa Blanca le advirtieron que la ley exigía su conservación y exasesores indicaron que Trump no le preocupaba la ley.

Ha pasado, pero Trump destaca. Todas las administraciones recientes han violado alguna vez la ley de registros presidenciales, sobre todo con el uso de teléfonos y correos no oficiales. Pero personas familiarizadas indicaron que la agencia “nunca ha tenido ese tipo de transferencia de volumen”, refiriéndose a la recuperación de archivos en Mar-a-Lago.

  • El Post afirma que es “el mayor desafío desde que Richard Nixon intentó bloquear la divulgación de registros oficiales, incluidas las cintas de la Casa Blanca”
  • La aplicación de la ley es una especie de acuerdo tácito y asumen que cada administración hará lo posible por preservar los registros. Sin embargo, se podría abrir un procedimiento penal si “hay una intención deliberada e ilegal” para violar la ley y se tendría que demostrar que no fue un proceso aleatorio, sino intencional y selectivo.
  • Un exfuncionario de la Casa de Trump dijo que no considera que Trump lo haya hecho con intenciones maliciosas. “Mientras ha estado en el negocio, ha sido muy transaccional y probablemente fue su práctica de mucho tiempo y no creo que sus hábitos cambiaran cuando llegó a la Casa Blanca”, explicó.

Con información de The Washington Post

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