El presidente Donald Trump firmó el jueves 30 de abril una ley bipartidista que puso fin al cierre de 76 días del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el más largo en la historia de cualquier agencia federal en Estados Unidos. Para los residentes del DMV, eso significa aeropuertos más estables, cheques de pago restaurados para miles de empleados de TSA y, en teoría, menos presencia de agentes de ICE en las terminales de Reagan, Dulles y BWI; aunque la incertidumbre sobre las deportaciones no desaparece.
Por qué se cerró y por qué tardó tanto
El DHS quedó sin financiamiento ordinario desde el 14 de febrero, luego de que los demócratas en el Congreso bloquearan el presupuesto de la agencia en rechazo a las operaciones de Inmigration and Customs Enforcement (ICE). El punto de quiebre fue la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, a manos de agentes federales durante una redada en Minneapolis en enero. Los demócratas exigieron reformas a ICE como condición para aprobar cualquier financiamiento del DHS; los republicanos se negaron a imponer restricciones a la agenda migratoria del presidente.
El impasse duró más de dos meses. Durante ese tiempo, agentes de ICE fueron desplegados en Dulles y Reagan National para suplir la falta de personal de TSA, generando largas filas y preocupación entre viajeros inmigrantes. Muchos empleados de TSA renunciaron o faltaron al trabajo por no recibir su salario completo, lo que agravó los retrasos.
Good progress in Washington.
— Ryan Elijah (@ryanelijah) May 1, 2026
- The House passed Senate DHS funding bill.
"ICE and CBP are funded for 3 years”
- Farm Bill Passed. For Florida, that strengthens support for our specialty crop sector (citrus, fruits, vegetables, and nursery plants) pic.twitter.com/pC5MTSaxNx
Qué cubre la ley firmada y qué no
La legislación financia al DHS hasta el 30 de septiembre, fin del año fiscal 2026. Quedan cubiertos la TSA, la Guardia Costera, FEMA, el Servicio Secreto y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad.
Lo que no cubre es igualmente importante para la comunidad inmigrante: ICE y una parte de Customs and Border Protection siguen sin financiamiento ordinario. Los republicanos buscan aprobar $70 mil millones para esas dos agencias en las próximas semanas mediante el proceso de reconciliación presupuestaria, que no requiere votos demócratas. Trump fijó el 1 de junio como fecha límite.
En otras palabras: las operaciones de deportación no se interrumpieron durante el cierre, ICE tenía fondos separados, y no se interrumpirán ahora. Lo que cambia es que el resto del DHS deja de operar en modo de emergencia.
Qué esperar en los aeropuertos del DMV
Las filas en Reagan National, Dulles y BWI deberían normalizarse en los próximos días a medida que TSA recupere su capacidad operativa completa. Durante el cierre, el aeropuerto BWI reportó el cierre temporal de al menos un punto de control de seguridad y tiempos de espera que se extendieron en algunas ciudades hasta tres horas. En el DMV las demoras fueron menores, pero el personal trabajó bajo una presión significativa.
Antes de viajar este fin de semana, conviene llegar con tiempo extra y verificar el estado de los puntos de control en el sitio de cada aeropuerto: Reagan National, Dulles y BWI.
El contexto más amplio para la comunidad inmigrante
Aunque el cierre terminó, la situación migratoria en la región sigue siendo tensa. Como reportamos en abril, familias latinas del DMV han reducido su visibilidad pública, incluso en trámites escolares, por temor a operativos de ICE. Esa agencia continuó arrestando personas durante todo el cierre con fondos propios, y el nuevo presupuesto que viene en mayo podría ampliar su capacidad operativa de manera significativa.
La semana pasada, un juez federal ordenó a USCIS reanudar el procesamiento de 83 solicitudes de residencia congeladas, una señal de que los tribunales siguen siendo un freno a algunas acciones del gobierno. Pero el panorama general (más recursos para ICE, menos supervisión demócrata) apunta a una intensificación de las deportaciones en los próximos meses.
Para quienes tienen citas con USCIS pendientes o trámites migratorios activos, se recomienda consultar directamente con un abogado de inmigración antes de cualquier acción. Las reglas y el riesgo varían según el estatus migratorio y la jurisdicción.